domingo, 28 de septiembre de 2014

Diana Santiago, en la plenitud del pinche poder


Armando Ortiz
El Hijo Pródigo

La frase por supuesto pertenece al exgobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán. En su momento significó que podía hacer lo que le viniera en gana, porque para eso es el poder, para hacer lo que a uno se le antoje, sino ¿para qué “chingaos” sirve el poder?
El poder seduce, el poder corrompe. Díganme si no, Salomón, quesque muy sabio y toda la cosa, a la hora que tuvo el poder se hizo de un harem de cientos de concubinas y al final, ya viejo y corrompido, hasta le rindió culto a los dioses falsos. Su padre David, el pastorcito que venció a Goliat, línea directa de la descendencia del Mesías, utilizó el poder para mandar a Urías, esposo de Betsabé, al frente de batalla. Gracias a su poder David logró que Urías estuviera en las primeras líneas de combate en contra de los amonitas donde, por supuesto, fue de los primeros en caer muerto. Así pudo David, el rey de “las mañanitas”, quedarse con Betsabé, la esposa de Urías. Por cierto, de esa relación de adulterio nacería el mismo Salomón.
Hasta la persona más sencilla puede verse seducido por el poder. Ponga usted a un empleado de limpia pública a desviar el camino de una carretera. En ese momento lo dota usted de una autoridad que le brinda poder y a su propio albedrio utilizará ese poder para decidir quién pasa o quién no pasa por el camino cerrado.
A un servidor público se le otorga poder, ya sea por elección popular o por designación. Ese poder que se le otorga debe ser ocupado para el beneficio de su comunidad, de su estado o en todo caso del país; esto resulta ser una gran responsabilidad. Pero algunos piensan que ese poder que les otorgan es una “patente de corso”, es decir, una “autorización que se tiene o se supone para realizar actos prohibidos a los demás”.
Quizá por ello la coordinadora de Asesores y Enlace Gubernamental del Ayuntamiento de Xalapa, Diana Santiago Huesca, se sintió una de las chicas “superpoderosas”, a la manera de Corintia Cruz Oregón y le “valió madres” pasar a traerse con su lujosa camioneta a una oficial de tránsito en su intento por llegar a su trabajo circulando por una calle en sentido contrario. Al parecer sí la lastimó, según nota y fotografía del portal Los Políticos de Salvador Muñoz. Ya de por si el hecho de intentar, de manera arbitraria, pasar en sentido contrario y luego empujar con su camioneta a la oficial de tránsito que le marcó el alto, pues ya son suficientes agravantes para esta funcionaria que de ser una “madre ejemplar”, pasó a ser una funcionaria arbitraria.
Hay que recordar que ella surge de la presidencia de la Sociedad de Padres de Familia, donde puso ese organismo descentralizado a las órdenes de Fidel Herrera, sí, el mismo de la plenitud del pinche poder. Quizá como presidenta de esa sociedad lo vio ejercer el poder y pensó que el poder está para ejercerlo, no para guardárselo. Y es que así ha obtenido sus otros puestos, el PRI municipal lo puso en su momento a disposición de la alcaldesa Elizabeth Morales, quien la colocó ahí. Incluso cuando fue diputada sabía que sólo iba a calentarle el lugar a Carlos Aceves, quien siempre la tuvo amagada con que regresaba y regresaba a su curul, pero nunca regresó. En el ayuntamiento de Xalapa es coordinadora de Asesores y Enlace Gubernamental. Los que conocen del tema de los asesores saben que eso significa que a la señora la pusieron ahí sólo para cobrar un sueldo. Por eso no entendemos la prisa por llegar al ayuntamiento en camioneta (como si no pudiera caminar), si nada más acude al ayuntamiento para cobrar.
La arbitraria funcionaria tuvo que pedir una disculpa a la oficial de tránsito y a los xalapeños, “porque como ciudadanos y servidores municipales somos los más obligados a cumplir con las leyes y reglamentos de vialidad”; ¡aha!
Diana Santiago tuvo también que pagar la cuantiosa multa de 32 pesos, que seguramente, como a “la patita”, la dejará sin presupuesto para darle de comer a sus patitos. “Cuando le pidan, contestará: ¡Coman mosquitos, cua ra cuac cuac!”.

Postdata 1: Se presentó con gran éxito Pueblo Viejo de Sergio González Levet
Un verdadero éxito resultó ser la presentación del libro Pueblo Viejo de Sergio González Levet. Hasta parecía 7 de junio, Día de la Libertad de Expresión, por la cantidad de compañeros periodistas que acompañaron al autor en el auditorio del Colegio de Notarios. Pueblo Viejo inaugura la colección Tierra Fértil/Narrativa del proyecto editorial de la UPAV, que por cierto en septiembre cumple un año de haberse conformado. El auditorio estuvo repleto de amigos; algunos incluso tuvieron que permanecer de pie. Guadalupe Flores fue una de las presentadoras, quien junto con Efrén Ortiz describió puntualmente la prosa de González Levet. El autor leyó algunos fragmentos de su obra, o detalles a decir de Efrén Ortiz, que hicieron el deleite de los asistentes.
Postdata 2: Congreso Estatal de Bioética
La noche del viernes 26 finalizó el Congreso Estatal de Bioética: Luz y Humanismo para las Ciencias de la Vida y la Salud, que se celebró durante dos días en el Palacio Legislativo. En el presídium estuvieron Paola Zereth Galindo Mimendi, Co-secretaria técnica del Comité Veracruzano Interinstitucional para la Formación y Capacitación de Recursos Humanos e Investigación en Salud (CVIFRHIS) de la Secretaria de Salud; las maestras Graciela López Orozco, Académica de la Universidad Veracruzana, y Natalia Callejas Martínez, secretaria técnica del CVIFRHIS; Acela Medina Servín, coordinadora de Profesiones de la Secretaria de Educación de Veracruz (SEV), y Ruth Callejas Roldán, directora para la Incorporación de Escuelas Particulares de la SEV y coordinadora general de Organización del Congreso.

aortiz52@hotmail.com








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