miércoles, 1 de octubre de 2014

Suben los delitos


Brenda Caballero
Números Rojos

Llego a la gasolinera a cargar combustible, cuando saludo a la chica que factura y me comenta que la semana pasada la asaltaron al llegar casi a su casa.
La chica vive cerca de las vías del ferrocarril, lugar donde se suscitan cotidianamente asaltos y hasta asesinatos.
Me dice que aún está asustada, incluso ya se cambió de casa, pues los jóvenes delincuentes se llevaron su bolsa con su identificación.
Aún parece que tiembla cuando me cuenta cómo sucedió: “salí de trabajar, cuando me encaminé a mi casa, había llovido por lo que había charcos muy grandes cerca de las vías. Delante de mí, iban dos jóvenes quienes no se veían para nada sospechosos, sino normales. Incluso escuchaba que hablaban de tener cuidado para no pisar las lagunas. De repente, por un momento, dejé de oírlos, mas no volteé pues estaba a unos pasos de llegar a mi casa. Fue muy rápido, de repente uno de ellos ya me había puesto la pistola en un costado, mientras me decía: ¡no grites, hija de tu chingada madre, porque si no, te meto un plomazo! realmente al escuchar eso, me espanté y esperaba que alguien saliera de mi domicilio y me ayudara, cosa que no sucedió.
“Se llevaron mi bolsa y mi celular, por fortuna no llevaba dinero, pero sí todas mis pinturas y lo que más coraje me dio fue que, a la hora de lo sucedido, como no tenía bloqueado mi celular, cambiaron mi foto de perfil”.

II
Una amiga llega platicando otra historia más. Hace algunos días, como a las cuatro de la tarde, fue a comer a un restaurante cercano a la avenida 20 de Noviembre. Estaciona su carro en la vía pública y entra al establecimiento. Al salir del lugar y dirigirse a su vehículo, se da cuenta de que le han dado un cristalazo, y que a su vez le han sustraído su notebook y su bolsa de pinturas.
Siguiendo con los cristalazos, otra amiga nos dice que se ha quedado sin tenis puesto que en un par de minutos que dejó estacionado su coche, un delincuente le rompió su cristal y sacó su maleta de hacer deporte.
Otro más me ha platicado que dejó estacionado su vehículo junto a la facultad de Odontología, cerca de la Secretaría de Finanzas, y que cuando regresó, su camioneta ya tenía tremendo hoyo en el cristal del copiloto, y le han robado su laptop y una maleta de ropa.

II
Apenas la semana pasada, otra vecina casi es víctima de los amantes de lo ajeno en la colonia Ferrocarrilera. Regresaba a su domicilio cuando se dio cuenta que dos tipos estaban tratando de entrar a su casa. Incluso, uno de ellos estaba en el segundo piso quitando el llavín, mientras el otro, con folder en mano, echaba aguas de que nadie llegara.
Al percatarse de que la dueña se acercaba, el otro volvió la mirada hacia el que estaba en el segundo piso, acción que entendió el ladronzuelo al huir con un gran salto desde el segundo piso y salir corriendo.
¿Cómo es que la dueña los agarró en infraganti? Ese día ponen en la calle un tianguis, por lo que al no poder pasar, tuvo que dejar su vehículo a unas cuadras.

III
Según datos de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre la Seguridad Pública (Envipe), realizada el año pasado por el Inegi, en el 2013 se registraron 33.1 millones de delitos, es decir 41 mil 563 por cada 100 mil habitantes, mientras que el año anterior (2012) este dato fue de 35 mil 139 millones. De acuerdo a lo anterior, la tasa de delitos aumentó en 18.3 por ciento de 2012 a 2013.
Luego entonces ¿puede usted imaginarse cómo estamos en este 2014?
No sé usted, pero creo que los delitos han crecido este año; es más, ya no necesito ver la nota roja para conocerlos, tan solo los comentarios de personas cercanas me dicen más que mil palabras.
Es más, por si algo faltaba, le cuento la última: El sacerdote de la parroquia del Sumidero comentó en la misa dominical que su templo también fue asaltado. ¡Vaya, si los delincuentes no respetan la casa de Dios, mucho menos la mía!
Así es que, si usted se me adelanta en el viaje, no le extrañe que encuentre electrificado el cielo y con sistema de alarma (y no de incendios) el infierno.

Email: caballero_brenda@hotmail.com
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