domingo, 13 de julio de 2014

Abogados

Salvador Muñoz
Los Políticos

Una de mis grandes ilusiones en la vida era tener un familiar doctor; otro, odontólogo; uno más, contador y rematando con un abogado.
Pudiera decirse que mi vida es cuasi perfecta: Mi cuñada es doctora; mi concuño, odontólogo ¡y mi esposa, contadora! ¡exacto! ¡No tengo abogado!
La última vez que tuve que recurrir de un abogado, fue en mi divorcio. Mi ex casi me pedía el 90 por ciento de mis propiedades, pero cuando acudí con mi abogado ¡ja! Sólo logró el 50 por ciento de mis bienes… ¡el resto se lo quedó mi abogado! (no es cierto… es una broma… lo aclaro porque capaz que me demanda mi ex… y mi abogado)

Aun cuando suenan igual, no es lo mismo “Licenciado” o “Lic” que “Abogado”. Creo que es a partir del arribo de Miguel Alemán Valdés a la presidencia cuando se hizo moda entre las familias que hubiera un “Licenciado en Derecho” y, por supuesto, ser “Lic” era tener un estatus… hoy en día, dijera la magistrada Yolanda Cecilia Castañeda ¡cualquier pendejo es “Licenciado”! Porque déjenme decirles que, no hace mucho, después de tantos años de estarme chinga y chinga la mujer, pude alcanzar esa meta y tener ese documento que me hace entrar a una élite especial en nuestra vida social y hoy, emulando a “Chaparrón Bonaparte”, puedo citar: “¡Díganme licenciado!” Sí, estimado lector: ¡Saqué mi licencia para conducir moto!
Del Licenciado en Derecho al Abogado hay una distancia abismal como de Xalapa a Veracruz… para un caracol.
Es seguro que tenemos muchos Licenciados pero pocos Abogados y en medio de estos dos, una fauna muy conocida en barandillas, juzgados, ministerios públicos y cárceles: ¡Los Coyotes! pero de estos amigos no vamos a hablar.
El abogado es el que auxilia, el que aconseja, el que defiende a quien se presume culpable hasta que se demuestra su inocencia… bueno, es al revés el dicho, pero lo más común es que en primera instancia, todos te señalen culpable.
Hay Licenciados en Derecho que jamás han ejercido la abogacía porque encontraron su pasión en otras áreas ajenas a lo que parece ser la esencia de su carrera. Algunos se volvieron Políticos. El ejemplo de ello es Héctor Yunes Landa, quien el pasado sábado recibió por parte del Instituto Nacional para la Celebración del Día del Abogado (INCDA) el reconocimiento Honoris Causa. Y dentro de ese escenario, igual destaca el mismo reconocimiento al ex comisionado Nacional de Seguridad Pública, Manuel Mondragón y Kalb, quien es médico cirujano, egresado de la UNAM.
En fin… ya para rematar, rindiendo honores a esa noble labor que es la abogacía así como a la carrera de Derecho, va mi Top 10 de Abogados con una mención especial a algunos amigos que, ante mis dudas, siempre tienen un espacio, un lugar, un momento para aclararlas con suma paciencia: Jorge Reyes Peralta, José Luis Enríquez Ambell, Vicente Luna y por supuesto, Domingo Yorio Saqui, mis abogados periodísticos:

* En el número 10, tenemos al Abogado que sacó de tremendo atolladero a Raúl Zarrabal Ferat ahora que lo estaba apretando el Orfis… claro, el reconocimiento es “Honoris Causa” porque no es Licenciado en Derecho, sino en Contabilidad… nos reservamos el nombre pero es seguro que el diputado se lo haga saber.

* En el número 9, aparece Osiel Castro de la Rosa, quien igual se hace merecedor del “Honoris Causa” en nuestra mención dado a que él es Ingeniero Químico Industrial, pero todo mundo dice que por una letra y es Abogado… claro, no es lo mismo “aBogado que “aHogado”...

* En el número 8, Luis Alberto Viades, de los más connotados Abogados Laboristas, a quien en materia de Seguridad, para evitar llamadas de extorsión, le pidieron sagaces intelectuales de SSP ¡que quitara sus datos del edificio donde despacha en Xalapa!

* En el número 7, Diana Coq Toscanini, una copia del “abogado Saul Goodman” (Breaking Bad); polémica, a veces con más prensa que con leyes, pero en la mayoría de los casos, efectiva… ¡y en efectivo! Digo, se ha de saber valorar.

* En el número 6, Reynaldo Escobar Pérez, abogado de los pobres… sí, de los pobres encuerados de los 400 Pueblos; férreo perseguidor de la Libertad de Expresión, si no, “remember” Tlacuilo y Javier Hernández Alpízar.

* En el número 5, Luis Angel Bravo Contreras, nuestro fiscal en Veracruz, quien supo defender su nombramiento como tal, pese a dos averiguaciones previas que dormían el sueño de los justos...

* En el número 4, Sergio Vaca Betancourt, un abogado que era dolor de muela para el Gobierno estatal y cualquier entidad pública o política… lástima que ya hubo profilaxis y hasta endodoncia porque ya no se le ve...

* En el número 3, Jorge Reyes Peralta, un auténtico Abogado del Diablo que raya casi en Santo, como Judas Tadeo, abogado de las causas perdidas, desesperadas o imposibles...

* En el número 2, Jorge Winkler, quien salta a la fama al defender a la funcionaria y columnista Maryjosé Gamboa, quien atropelló a un peatón allá en Boca del Río...

* En el número 1, Jaime Téllez Marie, quien en un hecho fuera de lo normal, se convierte en juez y parte en el caso de Maryjosé Gamboa… sus declaraciones lo delatan, y es natural, pues simplemente defiende a una compañera del trabajo.

smcainito@gmail.com
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