domingo, 26 de octubre de 2008

Sí, Es la Economía

Javier Duarte de Ochoa *

En 1933, el afamado economista John Mayard Keynes dijo “hemos alcanzado un punto crítico (…) podemos ver claramente el abismo al que nos dirige el camino por el que vamos (si los gobiernos no toman acciones concretas) debemos esperar el rompimiento progresivo de la estructura de contratación de instrumentos de endeudamiento existente, acompañada por el completo descrédito del liderazgo ortodoxo en materia financiera y de administración pública, con un resultado final impredecible.”
Casi ocho décadas más tarde, estas palabras parecen referirse a la crisis financiera que vivimos hoy en día.
La postura que este economista presentó en su momento, se enfocaba a preservar la economía de mercado haciéndola trabajar y apoyó la noción de que la economía de mercado sobreviviría sólo si ganaba el apoyo de la población elevando sus estándares de vida.
Parece increíble que a lo largo de casi un siglo, diversas voces han venido insistiendo en lo mismo: es la economía. Esta semana, el gobernador Fidel Herrera retomó este lema.
Es verdad, es la economía. Nuestro país reclama profesionistas altamente capacitados en esta disciplina para leer adecuadamente las finanzas internacionales y hacer frente a la actual crisis internacional. Y esta lectura no sólo se refiere a la interpretación que se puede hacer sobre las tendencias en las bolsas alrededor del mundo, sino al impacto que eso puede tener sobre la población y sobre todo, en su calidad de vida.
A fin de cuentas, la función última de la economía debe ser esa: elevar los estándares de vida de la población. Y sin duda es cierto que la única forma de lograr este objetivo es sensibilizándonos a los reclamos que tienen los campesinos, los empresarios, los jóvenes, los niños y en general, cada uno de los sectores de la población.
Estamos frente a una crisis que sin duda apenas comienza. Como hemos platicado en artículos anteriores, es previsible que esta situación sea apenas el inicio de una debacle financiera debido sobre todo a la necesidad de ajustar los desequilibrios que llevaron a esta situación, aún si los problemas inmediatos se han resuelto de la manera más eficiente posible.
Sin embargo, esta situación presenta, como bien ha mencionado el gobernador en su reciente artículo, una serie de ventanas de oportunidad que Veracruz está en buena posición para aprovechar.
No sólo estamos ante un escenario que favorecerá las exportaciones hacia Estados Unidos, debido a que nuestra moneda se ha abaratado, sino que estamos en una posición privilegiada para atraer inversiones al estado. La restricción al crédito en nuestro vecino del norte sin duda fomentará que la inversión sea poco redituable dentro del mercado norteamericano, de tal suerte que las inversiones que de manera natural hubiesen buscado su mercado en Estados Unidos, serán transferidas a lugares con una mayor estabilidad de precios.
Si observamos con detenimiento el panorama nacional, el pacto nacional promovido por el presidente Calderón para mantener la estabilidad de 150 productos de la canasta básica nos coloca en una posición privilegiada. No sólo por el impacto directo en la cartera de los mexicanos, sino porque mantiene una estabilidad en el Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Adicionalmente, nuestro estado ha probado contar con la capacidad para convertirse en el granero de la nación, lo que ha frenado el aumento en el nivel de precios del estado. En suma, Veracruz cuenta con las condiciones necesarias para atraer inversiones, aprovechar el contexto para promover la inversión productiva y las exportaciones y en resumen, ser un estado competitivo aún dentro de un ambiente internacional difícil.
Como ya lo dijo alguna vez Keynes, para salir de la crisis, será necesario invertir en trabajo: en la creación de infraestructura para impulsar la actividad productiva. Por eso Veracruz se ha enfocado en dos aspectos fundamentales: el apoyo irrestricto al desarrollo y fortalecimiento de las pequeñas y medianas empresas, y el fomento a la inversión en infraestructura.
En lo referente al apoyo a las PYMES, incluso antes de que se lanzara este plan de apoyo que han demandado los empresarios para enfrentar la crisis, en el que el Consejo Mexicano de Uniones de Crédito (Conunion) solicitó al gobierno federal a través de la Banca de Desarrollo, la creación de un "plan emergente", con un recurso de 10 millones de pesos, en Veracruz ya teníamos un plan.
El Fondo Firme ha probado ser un programa que sirve impulsar los micro créditos para generación de pequeñas empresas, además de las que ya tenemos, y para la construcción de infraestructura secundaria con uso intensivo de mano de obra.
Por otro lado, en términos de la inversión en infraestructura, los funcionarios de esta administración compartimos la visión que ha sido promovida por el gobernador: la educación es infraestructura, la salud es infraestructura, las carreteras, las telecomunicaciones, la digitalización.
Todo esto es infraestructura básica que permitirá y potenciará el desarrollo en el estado y con ello, contribuirá a mejorar los estándares de vida: es la economía.
Hoy en día, Veracruz mantiene finanzas sanas.
A pesar de la deuda que heredamos cuando llegamos a la administración de las cuentas públicas, y que ya pagamos con recursos de la bursatilización, y a pesar incluso de los embates que nos han sacudido desde el exterior, hemos logrado implementar exitosamente mecanismos innovadores para financiar el desarrollo estatal. Nuestras finanzas son sanas y sólidas y a pesar de eso, estamos en la constante búsqueda de la mejor manera por mantenerlas de esta forma.
Las previsiones de los analistas internacionales apuntan hacia los peligros que enfrentan las economías emergentes frente a la crisis financiera mundial, enfocándose sobre todo a los riesgos por áreas de endeudamiento público y la inestabilidad en los precios. No obstante, contamos con los elementos para aminorar los efectos de esta crisis y la iniciativa para aprovechar las ventajas que ésta pueda presentar.
La intención última que perseguimos es la de minimizar el impacto en la economía de las familias veracruzanas. Así que podemos asegurar sin temor a equivocarnos: si, es la economía.

*Secretario de Finanzas y Planeación del Gobierno del Estado.

jduarte@sefiplan.gob.mx

No hay comentarios: