miércoles, 27 de enero de 2010

Vicho y el pescado

Salvador Muñoz
Los Políticos


Decía Reyes Heroles: Si funciona mal, pa’ qué lo dejas. Si funciona bien, pa’ qué lo quitas.
Esa es la historia de la vida de David Velasco Chedraui… bueno, exageré… de su vida como alcalde.
En aras de cerrar a tambor batiente, David Velasco ha dicho que quien no funcione, será cambiado.
Tan en serio son sus palabras que lleva cinco cambios en la dirección de Desarrollo Económico.
El primero fue Mario Amorós, teniendo en la Subdirección a Daniel Caiceros. Su problema, los ambulantes y “la falta de resultados” (dijo el alcalde), además de que a su salida, desde Palacio Municipal les endilgaron el mote de “incapaces” y soltaron el rumor de que “estaban bajo observación”.
Siguió Mauricio Meléndez, joven entusiasta, acompañado de Gerardo Ortiz, el Monstruo. Era la pareja ideal para tratar con vendedores ambulantes y “mercadólogos” (locatarios de mercados, pero suena con más caché el entrecomillado). Mauricio, niño fresa, de trato terso; el Monstruo, con experiencia como jefe de un reclusorio de Chihuahua pero… ¡nones! Y es que Meléndez pidió su salida porque no podía con el paquete (palabras más, palabras menos de Vicho). Aunque realmente dicen que se fue a campaña con Silvio Lagos, tan es así que hoy trabaja cómodamente en el Hotel Xalapa.
El relevo fue José Luis Enríquez Ambell, viejo lobo de mar, cubría el perfil y tenía la preparación adecuada para ocupar esa silla maldita, según el mismo Vicho… pero al poco tiempo, el mismo Enríquez Ambell pide su salida… dijo el alcalde.
Entra Angel Lara Platas, que si la memoria no me traiciona, es aquél que llega de tarjetazo, es decir, Ugalde lo pone a consideración del alcalde (por instrucciones del Gober) pero Vicho lo toma como una orden gubernamental y es por eso que entra al Ayuntamiento.
A lo mejor por eso, Angel Lara Platas rompe la lógica de la física, de la gravedad.
Me explico: Por su trabajo, de acuerdo a la Ley de Newton, tenía que caer… y cayó ¡pero para arriba! ¡Lo convierte Vicho en Secretario del Ayuntamiento! Cosa que se contradice con sus palabras: “Hay algunos funcionarios que no le pueden dedicar todo el tiempo y que no cumplen con el perfil, pues se tendrán que seguir haciendo cambios”.
Hoy llega Hilario Arenas, y al igual que a los otros, lo acaricia: “se necesita mano firme para tomar la rienda y el control sobre los ambulantes y locatarios” (dixit Vicho)… pero luego luego le pone sus madrazos: lo emplaza a que si no hace bien su trabajo, ¡out!
Perdón, pero cinco cambios en esa área… ¿Fallan los hombres o falla el designador?
A lo mejor si David Velasco quitara de su pre-supuesto de que teniendo a los líderes de locatarios y de ambulantes cerquita a su administración (¿o tesorería?), sus directores de Desarrollo Económico durarían más…
Que recuerde, el pescado se pudre por la cabeza… Aunque lo más sencillo que puede hacer Vicho es auto-aplicarse la máxima de Reyes Heroles:
Si funciona mal, pa’ qué lo dejas. Si funciona bien, pa’ qué lo quitas. ¿Por cuál optaría para sí?

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