
Brenda Caballero
Números Rojos
Algo llama poderosamente mi atención al ver las noticias. Últimamente las mujeres somos eso: noticia y no me refiero a las ganadoras de los juegos Panamericanos que al parecer van superando a los varones en las medallas. Tampoco se trata de las mujeres de la política, ni de las empresarias poderosas e influyentes. Quisiera complacer a mis lectores masculinos hablando de las mujeres con las mejores curvas, trasero o bubis, pero no es esta la ocasión.
Hoy me ocupa la relación mujer con delincuencia y crimen organizado, eso sí me ha dejado con la boca abierta. Y vaya que nuestra televisión ha transmitido historias de mujeres relacionadas con el narco como es la famosa Teresa Mendoza alias la Reina del Sur, protagonista de la novela del español Arturo Pérez Reverte y llevada a la pantalla por la mexicana Kate del Castillo, siendo el capítulo de estreno el más visto en la historia de Telemundo.
“María Llena eres de Gracia”, película que muestra cómo una joven de 17 años se convierte en mula (persona que transporta droga) por necesidad.
En la serie de Capadocia, “La Monse”, protagonizada por la xalapeña Sara Maldonado fue otra mujer del narco tipo Teresa Mendoza.
Qué decir de Catalina, en la novela “Sin tetas no hay paraíso”, del colombiano Gustavo Bolívar, cuya protagonista de 14 años se mezcla con novios mafiosos que le incrementen la “pechonalidad”, pues más que comer hay que poseer mucha lana y joyas.
Y si de cantidad se trata, “Las muñecas de la mafia”, con 5 mujeres involucradas. Esta serie colombiana logro el mayor rating de audiencia en el 2009.
¿Qué pasó con esta ficción que se hizo realidad? Aún recuerdo la primera relación que conocí de la mujer con el narco: “Camelia La Texana”, cómo olvidar todo lo que hizo esa mujer por amor según el corrido de los Tigres del Norte.
¿Qué pasó entonces? ¿Por qué cada vez las mujeres se les relaciona con el crimen organizado? Una vez leí las declaraciones de cierta mujer presa por el delito federal de narcotráfico cuyos argumentos sobre el crecimiento de la presencia femenina en el medio del narco era por “ la independencia de la mujer”, por lograr ser igual o más que el hombre. ¿estaría hablando de la famosa equidad de género?
Lo cierto es que hace unos días le comentaba a mi marido una nota que sinceramente me erizó la piel: una menor de edad, apenas 16 años, había secuestrado en una reunión de jóvenes y en compañía de otros chicos, a dos estudiantes de 17 y 19 años y los llevaba en la cajuela del auto que manejaba. Ayer, apenas leía otra nota: dos hermanas edecanes se dedicaban a secuestrar a empresarios, valiéndose de sus encantos ¡Claro que no es narco! ¡Pero sí crimen organizado!
Ahora que si de narco se trata, en internet circulan las fotos y retratos hablados de 14 mujeres buscadas por la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA), consideradas como células importantes de los cárteles mexicanos y por las que se ofrecen millonarias recompensas.
Según datos de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, en lo que va del año, 9 mil 300 mujeres han sido procesadas por delitos contra la salud, portación de armas de fuego de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y tráfico de estupefacientes. Es decir: el sexo débil “crece”.
Ahora, la mujer juega otro papel al que se le veía como compañera sentimental del capo, o su incorporación por dinero o por necesidad... hoy busca el poder por el poder.
Un poder que la lleve hasta ganar un certamen de belleza, como a “Laura”, en la película mexicana de Gerardo Naranjo, “Miss Bala” y que llegará hasta la entrega de los Óscares, mostrando al mundo la cruda realidad del país.
Así es que, hombres, la próxima vez que piensen en las mujeres como el sexo débil, recuerden la frase: “El sexo fuerte es generalmente el sexo débil debido a la debilidad que siente el sexo fuerte por el sexo débil porque sin duda las mujeres dejaron de necesitar medias naranjas”... al final, las ansias de poder subyugan a cualquiera... hombre o mujer.
Email: caballero_brenda@hotmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario