lunes, 26 de marzo de 2012

Casas de Empeño y Desechos


Salvador Muñoz
Los Políticos


Don Ratael estaba todo apachurrado. Sólo lanzaba fuertes suspiros. Era evidente para su mujer que estaba deprimido:
—¿Qué tienes, viejo? Me estás preocupando... ¿por qué tan agüitado?
—¡Se me vino abajo el bisnes, vieja!
—¿Cuál bisnes, viejo?
—Pus el de poner una casa de empeño...
—¿Y eso por qué, rorro?
—Pus iba caminando planeando en qué colonia más lejana de Xalapa poner nuestro negocito, digo, para que el ciudadano no tenga que ir hasta el centro a empeñar sus cositas, cuando en un árbol vi algo que me espantó...
—¿Qué era viejo?
—¡El anuncio de una casa de empeño!
—¡Vamos, mi amor! Anuncios de esos hay por todos lados... ¿por qué te tendría que espantar un anuncio en un árbol?
—Por el animalito que tenía esa casa de empeño...
—No me digas que te piratearon la ratita que querías poner de mascota para “Ratael, la casa que paga por tu empeño”...
—Pior que eso... en el anuncio ¡había un águila!

—¿Y...?
—¿No recuerdas dónde has visto un águila, vieja?
—Mmm... si no es en el cerro de Macuiltepec... los domingos cuando vemos fut... cuando “estás trabajando” y te llevas a los chamacos para que se pongan “águilas”... cuando “te toca hacer de aguilita” porque la letrina está ocupada...

II
Un tuit-lector me pregunta con relación al artículo sobre las casas de empeño, cuál es mi propuesta respecto al florecimiento de la industria “a favor” de pignorantes. No hay en sí, una propuesta pero sí exponemos que en Chiapas, entre las reformas que se hicieron respecto a este tema, está el que quien lleve a algo a casas de empeño, por fuerza debe mostrar la factura del objeto.
La idea era ver qué diputado de Veracruz alzaba el dedo y si bien todos lo hacen, ninguno se anima a decir: yo me aviento el tirito. El objetivo es evitar que los amantes de lo ajeno tengan un lugar donde canjear el hurto de su esfuerzo.
Claro... para el “cacomixtle” no le importa recibir que 500 o dos mil pesos por lo robado sin tomar en cuenta que la casa de empeño habrá de triplicar o cuadruplicar lo invertido a sabiendas de que un alto porcentaje de lo empeñado, jamás se refrenda y mucho menos se desempeña.
El asunto es preguntarse por qué los diputados no se animan...

III
Don Ratael, moqueando su desgracia, interrumpe a su mujer y le dice:
—No vieja, no... ¿no recuerdas ese negocio de alarmas que tienen un aguilita?
—Mmm... ¡ahhh! ¡Claro! Sí... ya me acordé... bueno, y eso ¿qué tiene que ver con tus intenciones de abrir tu propia casa de empeño?
—Pues no me creas nada, pero es que esa aguilita de la casa de empeño y la aguilita del negocio de alarmas, me dan mala espina... ¡se parecen mucho! No vaya a ser que ambos negocios sean del mismo dueño...
—¡Bueno! ¿Y quién es el dueño?
—Acá entre nos, el Sindicato de Cacomixtles, Uñas Largas, Dos de Bastos y Ratones, dicen, a mí no me creas, que el dueño es un tal Arturo Bermúdez...
—A ver, a ver, a ver... dices que...
—Ni madres, nada de “dices”... te dije que “dicen”...
—Bueno, están “diciendo” que el encargado de cuidar la seguridad de los veracruzanos, además de tener un negocio contra ratas (sin ofender al presente) igual tiene un negocio para empeñar “chueco”...
—Eso tú lo dijiste...
—Bueno, viejo, entiendo tu agüite, pero no te desanimes... si ya nos ganaron esta chambita, ¿qué te parece poner una “Casa de Desechos”...?

IV
Camino al basurero local, tuve oportunidad de ver varios locales donde compraban fierro viejo y cobre. En ciertas áreas antes de llegar al depósito, hay manchones en la tierra que indican que algo se quemó. Me explican que los trabajadores de Limpia Pública, allí queman el plástico que rodea los cables que recolectan entre la basura.
Se calcula que en Xalapa hay 250 “Casas de Desechos”.
¿Y quiénes por lo regular llegan allí? gente que trae tubos y cables... no en todos los casos, pero por lo regular, si ha notado que le chingaron su medidor de agua, su medidor de luz, que se quedó sin electricidad, que su carro cayó en donde debía haber una tapa de registro, o hay un boquete donde antes estaba un tragatormentas y no puede calentar su desayuno porque ya le volaron el tanque de gas, créame que por ahí, por estas “casas”, debe de estar ese extraño objeto del deseo.
Desconozco bajó qué reglamentos trabajen estas casas de desechos pero al igual que las de empeño, vienen siendo un centro de canje de robos en donde es posible sacar para las caguamas del domingo o para llevar para la papa a la casa... otro tirito para nuestras autoridades y diputados.

V
La idea de la Casa de Desechos brilló en los ojos de don Ratael... su mujer estaba en lo cierto. Se aventaría a poner el negocio. Total, proveedores no le faltarían. La Casa de Empeño tenía un pequeño defecto que por lo regular se da entre políticos y cacos... los primeros no admiten competencia.

e-mail: dor00@hotmail.com
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Página: http://zoociedadanonima.com
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