jueves, 18 de abril de 2013

Congruencia en Sedesol

Salvador Muñoz
Los Políticos

No sé si es mi percepción, pero la saña con que se trata a Enrique Peña Nieto de otros que fueron presidentes de México, es excesiva.
Reconozco que hay momentos en que se gana a pulso los calificativos propios que se tejen alrededor de un dislate, metida de pata o pendejada, aunque a fuerza de ser sinceros, a veces es blanco de chistes sin ton ni son como en su momento lo fue Ninel Conde.
Pero asuntos como el que maneja “Times”, cuando califican a Enrique Peña Nieto entre los más influyentes, a través de un comentario expresado por el político Bill Richardson, motiva a que lo vuelvan a ubicar como centro de burlas y ataques, si no, baste checar la expresión:
“Veía cómo los medios mexicanos lo atacaban salvajemente. Sus críticos decían que era inexperto y con poca práctica, un ‘niño bonito’ con una esposa estrella de la televisión; había escepticismo sobre si su partido, el antiguo PRI, podía reformar al país y acabar con el crimen organizado. Aún así era obvio para mí que tenía mucho carisma, un rápido entendimiento de los temas y sabía reírse de sí mismo... combina el carisma de Reagan con el intelecto de Obama y las habilidades políticas de Clinton. Es un líder para tener en la mira”.
Creo que para llamarlo Líder, dista mucho. Más bien sería una “mula”, por el híbrido que hacen de él con tanta combinación de presidentes. No obstante, debo reconocer que hay acciones que bien merecen un reconocimiento.

II
Si bien pueden ser considerados golpes mediáticos la detención de Elba Esther Gordillo así como la mano dura contra los maestros que bloquearon hace poco una carretera, entre los puntos que recuerdo, no dejan de ser vistos por un alto porcentaje de la población, como respuesta a viejas demandas cristalizadas en su mandato.
Es claro que Enrique Peña Nieto y asociados tienen como meta hacer que el regreso del PRI a Los Pinos sea inolvidable, inobjetable y sobre todo, aceptable para que se perpetue nuevamente en el poder más allá de los 70 años que reinó antes de la docena trágica del PAN.
Las acciones encaminadas en su programa de Gobierno buscan darle otro matiz a su figura y su principal lucha será pasar como un presidente que gobierne con la Ley en la mano... ¿cómo dijo cuando detuvieron a Elba Esther? “Nadie puede estar por encima de la Ley... es el principio del estado de Derecho”.
Y al menos, hasta el momento, pudiera decir que lo intenta... o al menos en los medios de comunicación se deja ver vía “Chayo”...

III
Bueno, es que la nota de ayer era que “Chayo” Robles había separado de su cargo a Ranulfo Márquez como delegado de Sedesol... lo que no me queda claro si fue por el asunto de las pantallas planas o por lo ocurrido con los famosos videos con los que se balconeó a muchos con los programas de Sedesol... o por ambos casos.
Al menos, en este caso, vemos en “Chayo” interés en que el gobierno de Peña Nieto no tenga mácula al separar de sus cargos a supuestos involucrados en actos de aparente corrupción hasta que se esclarezcan los hechos y luego entonces, he de suponer, proceder como mandata la Ley.
Cosa contraria sucedió en el Congreso de la Unión, donde en lugar de tomar al toro por los cuernos, simplemente evadieron la primera embestida, sin entender que conforme más se alargue el asunto, habrá tela de donde cortar... la respuesta del Senado al respecto hay que esperarla también.
Y mientras las autoridades federales actúan con congruencia, seguimos esperando a las estatales.
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