miércoles, 26 de marzo de 2014

Un cáncer llamado Héctor Yunes

Fidel Pérez/dpoderapoder.mx
De Poder a Poder

A estas alturas, Héctor Yunes Landa, senador y ansioso por ser gobernador de Veracruz, está convertido en la manzana de la discordia en las entrañas del PRI veracruzano.
En un cáncer que está empezando a carcomer a los priístas veracruzanos.
Mire usted.
Bastó la irreverencia, el desacato, la falta de respeto de Héctor Yunes, que no sólo mandó a que lo “destaparan” como aspirante sino que ya, descaradamente, grita a los cuatro vientos que quiere ser gobernador, a tres años de que cumpla Javier Duarte de Ochoa su mandato, para que su smog contaminara a otros y también siguieran la ruta del desacato.
Observado así el asunto, entonces, se prevé que pronto se desatará una “guerrita” intestina en el partido tricolor que no sólo truncará la carrera política de varios, sino que, incluso, los dividirá.
División que, en serio, podría hacer efectiva la alternancia en el poder: PRI por PAN.
Y esta “guerrita” ha empezado ya desde la Cuenca del Papaloapan.
Aquélla zona será, pues, el verdadero centro convulsivo, inflamable del priismo veracruzano.
A ver, me explico.
Si Héctorcito Yunes no inicia su ansiosa carrera rumbo a la candidatura al gobierno de Veracruz muy temprano, entonces, todos, los que aspiran y suspiran por ser candidato, estuvieran en este momento agazapados.
Ansiosos pero tranquilos.
Con ganas de ser pero sigilosos.
Pero vino Héctor Yunes y la regó.
La comida que el domingo pasado montó un trío de “políticos” desleales en contra de Javier Herrera Borunda y a favor del tesorero de la Sefiplan, Tarek Abdalá, hirvió la sangre de muchos priístas.
Encabezados por Ramón Ferrari, que se alejó de la Codepa para entrar de lleno a la grilla, los desleales tratan de mermar el camino que ya trazó Javier Herrera, rumbo a la diputación federal.
Lo que ignoran los desleales es que, el libanés Tarek, trae un impulso fuerte que incluso no daña la imagen del junior.
Por qué.
Una sola razón hay.
Porque Tarek y Javier están destinados a hacer la química del uno dos.
Tarek por la diputación Federal uninominal y Javier por la pluri.
Pero ya los encabezados por Ramón Ferrari, pensando que ambos significan oposición dentro del propio PRI, han empezado a soltar veneno.
Inmediato a la cabalgata que el domingo pasado realizó Javier Herrera en Cosamaloapan, Ramón Ferrari coordinó a sus dos compinches para bloquear el ánimo del junior, sin lograrlo claro.
Ignoran tal vez que ambos van de la mano.
Y para no quedarse atrás por la imagen del junior que solltó con todo y la Sonora Santanera –cuyo Perfume de Gardenías es la canción predilecta del padre-, los capitaneados por Ferrari armaron un comilón el domingo pasado para Tarek.
Las cosas apenas empiezan.
Y esto ya se está calentando.
A ver quién es capaz de sofocar tanta llama.
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