miércoles, 16 de julio de 2014

Accidentes, imprudencia y muerte

Luis Alberto Romero
Hora Cero

Durante la madrugada del pasado sábado 12 de julio, Maryjose Gamboa Torales, funcionaria del ayuntamiento de Boca del Río, fue la protagonista de un accidente vial que cobró la vida de José Luis Burela López, de 30 años de edad. De acuerdo con la Secretaría de Marina, la mujer conducía su auto bajo los efectos del alcohol.
El tema provoca polémica en los medios informativos y en las redes sociales, debido a que se trata de la ex candidata a la diputación local por el Partido Acción Nacional. Ella asegura que no conducía alcoholizada y que se trató de un accidente lamentable pero común, sin agravantes; su defensa afirma que un vehículo que se encontraba estacionado impedía la visibilidad y que la víctima salió de ese punto ciego.
Los deudos de la persona fallecida exigen justicia y piden que no prevalezcan ni las influencias ni los criterios políticos para liberar de su responsabilidad a Gamboa Torales; es decir, que se le juzgue como a cualquiera.
El procurador de justicia del estado, Luis Angel Bravo, por su parte, descarta un trato desigual y señala que se actúa conforme a derecho.
Lo cierto es que los accidentes vehiculares son frecuentes en Veracruz y en cualquier parte del mundo: se estima que en la entidad, 750 personas mueren cada año como consecuencia de accidentes de tráfico.
El Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes habla de una tasa de 14.4 muertos en accidentes vehiculares por cada 100 mil habitantes, con tendencia a incrementarse: en el año 2000, poco más de 14 mil mexicanos murieron por esta causa; 10 años después, la cifra llegó a 16 mil 500 personas. México es el séptimo país del mundo en cuanto a número de accidentes.
Esa estadística despierta la preocupación del sector salud, por el alto presupuesto que se asigna anualmente para la atención de lesionados. Cada año, un millón de consultas en los servicios de urgencias tienen como origen los accidentes viales, que han causado la discapacidad de 860 mil mexicanos.
En el factor económico, el Centro de Experimentación y Seguridad Vial en México estima que nuestro país pierde anualmente unos 160 mil millones de pesos por esta problemática.
La madrugada del sábado, el joven José Luis Burela se sumó a la lista de personas que pierden la vida por esta causa; y por ello, María Josefina Gamboa se encuentra recluida y sujeta a proceso. Todos los accidentes son lamentables, más aún cuando provocan la muerte de una persona. Si no existieran agravantes, la columnista estaría en libertad por tratarse de un homicidio imprudencial; sin embargo, el exceso de velocidad y el aliento alcohólico son circunstancias que tienen en problemas a la funcionaria de Boca del Río.
Conducir un auto a exceso de velocidad es irresponsable; provocar una muerte por manejar bajo los efectos del alcohol es imprudente y constituye una conducta delictiva; sobran estudios científicos sobre las alteraciones al cerebro y al sistema nervioso a causa de la bebida; en eso, al parecer, no reparó Gamboa Torales cuando decidió conducir su auto en ese estado. @luisromero85
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