domingo, 12 de octubre de 2014

Este otro, también fue inhumano y de barbarie


Ricardo Vázquez Salazar
Esfera Política

Pedrito decía que cuando terminara su tratamiento y regresara a su pueblo, no iba a parar de jugar con sus amigos con unos juguetes que le habían regalado. En sus ojos se reflejaba y así expresaba su deseo más grande de poder volver a jugar como lo hacen los demás niños. Soñaba con llegar a tener una computadora.
Con gran ilusión hacía planes de que sus tíos y el resto de la familia contribuyeran para tener su fiesta el siguiente año. Mary no pensaba en otra cosa que no fuera la celebración de sus quince años. Platicaba de la comida que prepararían, la música, el pastel, y por supuesto su vestido.
Para Isabel, su anhelo más grande era llegar a conocer y tener en sus brazos a su primer nieto que en siete meses más nacería. Ella sabía tejer y deseaba estar ya en su casa para comenzar a elaborar algunas prendas blancas para el nuevo miembro de su familia, porque decía que todavía no sabía si sería niño o niña.
Los sueños no llegaron a realizarlos. Los tres inocentes e indefensos seres humanos se llevaron consigo las ilusiones; no precisamente por padecer cáncer biológico, el que acabó con sus vidas al parecer fue el otro tipo de cáncer, el de la corrupción.
En días pasados el presidente Enrique Peña Nieto dijo que lo ocurrido con los normalistas en Iguala, Guerrero, es un "hecho verdaderamente inhumano, prácticamente un acto de barbarie”.
También inhumano y como un acto de barbarie pudiera considerarse lo ocurrido en Veracruz, al adquirirse falsos medicamentos de quimioterapia contra el cáncer, aplicados a inocentes enfermos en el Centro Estatal de Cancerología, CECAN, hoy llamado Instituto Estatal de Cancerología, en Xalapa; como si con el cambio de nombre pretendieran borrar el pasado.
El despreciable hecho, más allá de toda crueldad, perpetrado en la administración de Fidel Herrera Beltrán, acabó con la vida de un número indeterminado de indefensos enfermos, por lo que hoy no se sabe si fueron decenas o cientos de seres humanos los que fueron ultimados al aplicarles falsos medicamentos.
El cáncer de la corrupción, que en Guerrero mató a tres estudiantes normalistas y tiene desaparecidos a otros 43. Es el mismo que mató a Pedrito, a Mary y a Isabel; es el que ha enlutado a cientos de miles de familias, en Veracruz y en otras regiones de nuestro país.
Hoy México vive un momento sumamente álgido y riesgoso. Ha generado irritación nacional y condena internacional por el caso de los normalistas en Guerrero; el sorprendente e impredecible movimiento de estudiantes del Instituto Politécnico Nacional; aunado a la inseguridad que prevalece en varias regiones, son situaciones que tienen en vilo al país.
No es fortuito que este viernes el presidente Peña Nieto expresara ante todos los gobernadores del país, que es inaceptable que en un Estado democrático de derecho como México, haya localidades con vacíos de autoridad y complicidades entre gobernantes y delincuentes. El Ejecutivo Federal fue muy claro al exigir a los tres niveles de gobierno mayores resultados en el corto plazo en materia de seguridad y que cada autoridad asuma mayor responsabilidad y compromiso.
Están en juego muchas cosas. El señalamiento del Parlamento de la Unión Europea es fuerte y preocupante; no lo dijo cualquier hijo de vecino. Para quienes no lo quieran entender, el mensaje de Peña Nieto a los gobernadores fue más que contundente.

NUESTRAS SINCERAS condolencias a la familia del periodista y empresario de la comunicación, don Ernesto Rizzo Murrieta. Un abrazo solidario.

ENHORABUENA al periodista Andrés Timoteo M., por el inicio de su maestría en Estudios Internacionales y Ciencias Políticas, en la Universidad Sorbona de París. Éxito.

rvazquez002@Yahoo.com.mx
Publicar un comentario