domingo, 5 de octubre de 2014

Huelum, huelum…, reacción y contraste

Foto: CNN México

Ricardo Vázquez Salazar
Esfera Política

Más de 50 mil almas que gritaban al unísono de Huelum, huelum…, hacían retumbar el edificio de Bucareli, justo dos días antes de la conmemoración de la masacre de Tlatelolco. Estudiantes, padres de familia y catedráticos, se manifestaban en completo desacuerdo con la aprobación de un reglamento interno y plan de estudios que los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional, IPN, consideraron infringe sus intereses como alumnos.
El poder de convocatoria de los estudiantes a través #TodosSomosPolitécnico en las redes sociales fue sorprendente. El problema tendía a crecer en forma alarmante; ya se habían sumado al movimiento estudiantes de la UNAM, CCH y otras instituciones de educación superior.
Los focos rojos se habían encendido. Se requería una respuesta de acción inmediata. El viernes de nuevo se presentó y volvió a subir al estrado –como lo había hecho el martes- el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, para dar respuesta al pliego petitorio, al parecer satisfactorio para los estudiantes del politécnico: el compromiso de que no habrá represalias contra los integrantes del movimiento; derogación planes de estudio y Reglamento Interno nuevos; la renuncia de Yoloxóchitl Bustamante como directora del IPN, entre diez puntos.
Pocos aciertos de respuesta rápida se observan en el quehacer público en cualquiera de los tres niveles de gobierno, como sucedió con la respuesta del secretario de Gobernación, Osorio Chong; que en contraste, la situación es en extremo delicada la que se vive en el estado de Guerrero con el asesinato de seis y la desaparición de 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ha orillado a padres de familia y estudiantes a bloquear este domingo la autopista México-Acapulco, para exigir justicia por los estudiantes asesinados y desaparecidos.
El problema en Guerrero se torna grave; si lo que se habla se confirma, que como medida de represión, un grupo de policías municipales de Iguala, en complicidad con la delincuencia organizada habrían llevado a cabo la privación ilegal de la libertad de los 43 normalistas. La identificación de los cuerpos encontrados en fosas clandestinas en ese municipio tiene en completa tensión a la ciudadanía guerrerense, si corresponden o no a los estudiantes desaparecidos. De inicio se señala al presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca Velásquez, como posible responsable de este hecho, por ser señalado de tener nexos con el crimen organizado.

A LA CIUDADANÍA LE CUESTA TRABAJO entender cómo es que habiendo tantos problemas que padecen los veracruzanos: violencia y delincuencia desenfrenada; serias carencias en los Servicios de Salud; rezago educativo desde nivel básico hasta nivel superior, la clase política local sigue concentrada en los procesos electorales 2015, con mayor énfasis en el 2016. Por razones obvias, la propuesta de gubernatura de dos años sigue siendo la prioridad en estos momentos.
Soslayar las necesidades y problemas que enfrenta Veracruz es muy riesgoso. Ahí están Guerrero y Michoacán.

rvazquez002@Yahoo.com.mx
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