jueves, 4 de marzo de 2010

Ricardo García Guzmán, en la mira

* Sirgo, “mejoral” del PRI en Huatusco
* Renuncia de Buganza sepulta al PAN


José Ortiz Medina
En Corto... sin Cortes

No debe extrañar que Ricardo García Guzmán opere a favor de Acción Nacional, pues él siendo Contralor del Estado prácticamente creó al PAN en Pánuco con el apoyo de sus primos los Guzmán.
Ricardo financió a Eddie Guzmán de Paz para la alcaldía, bajo las siglas del albiazul en el año 2000. Luego impulsó en el 2003 a Rocío Guzmán para la diputación federal, de igual forma bajo el cobijo del panismo. En el 2006 respaldó a Pedro Pulido y ahora este año apoyará a los candidatos de ese partido.
Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue un desplegado periodístico que firmaron el síndico único, cinco regidores priistas y una edil panista, documento que publicado el pasado fin de semana durante la cabalgata de las huastecas que encabezaron los gobernadores de la zona norte del país.
En dicho escrito acusan al presidente municipal de Pánuco de un presunto desvío de 100 millones de pesos y de financiar con recursos públicos a partidos políticos, principalmente el PAN.

Ahora la Legislatura del Estado tendrá que revisar a fondo varios aspectos que denuncian los regidores.
En primer lugar, es necesario checar la construcción de la central camionera y el origen de los movimientos de dinero que representó el desarrollo de este proyecto, desde el valor del terreno hasta el costo de la obra debido a que la comuna panuquense solicitó, para tal efecto, un crédito de 20 millones de pesos.
A esta cauda de presuntas irregularidades se le suman obras fantasmas (no realizadas y ya pagadas), falsificación de firmas en documentos de obra pública por lo que ya hay una denuncia interpuesta (investigación ministerial número 50/2010), la utilización de facturas clonadas y apócrifas para justificar gastos, tanto en el Ayuntamiento como en el DIF municipal.
Como muestra del desorden que impera en la gestión municipal, basta consultar los resultados de la revisión a la cuenta pública 2008 que provocó que el Congreso del Estado no aprobara dicha cuenta al detectarse un probable daño patrimonial de 12 millones de pesos.

ES EVIDENTE que estamos en crisis, económica, social, pero sobre todo de identidad. El panismo y el perredismo, izquierda y derecha, históricamente confrontadas y separadas por un abismo hoy, en México, se han unido para tratar de arrebatarle al PRI algunos estados y detener el arrollador empuje que casi los tiene de vuelta en Los Pinos. Así, juntos van quienes están en contra y a favor del aborto, en contra y a favor de la despenalización de la marihuana, en contra y a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo, y un extenso etcétera. El Partido Acción Nacional, secuestrado por un puñado de personas que encabeza Felipe Calderón hace agua por todos lados. César Nava, su dirigente nacional y vocero y soldado del presidente, quien no tiene voluntad y hace caso omiso de las voces de la más de la militancia panista que dijo no a las alianzas, no a las imposiciones, hoy es una pieza fallida en una estrategia errada y sin rumbo, adolescente y oportunista. El panismo parece consolidar su derrota, sobre todo porque ayer mismo la bomba fue detonada y acaso fue puesto el último clavo al ataúd de las aspiraciones gubernamentales panistas: Gerardo Buganza anunció su renuncia a las filas de Acción Nacional y con ello el más negro de los escenarios azules se confirmó. En este escenario el único que ha salido beneficiado es el PRI, pues con su precandidato Javier Duarte de Ochoa que se ha mantenido al margen de la estrategia panista de constante provocación y confrontación. Se ha mostrado muy fuerte en su arranque de precampaña, en eventos con más de diez, 15, 20 mil asistentes que mandan el mensaje correcto: unidad, propuesta, que es lo que, finalmente, el electorado espera, cansado ya de un panorama incierto y violento en el que ha venido navegando el panismo.

EN LA COMPETIDA elección del 4 de julio, habrá distritos y municipios en los que se suscitará una contienda aún más encarnizada. Será una lucha cuerpo a cuerpo, casi una guerra sin cuartel. Un caso paradigmático es Huatusco, en donde el priista Felipe Amadeo Flores Espinosa ganó la diputación federal no sin antes sudar la gota gorda. Lo más interesante aún es el hecho de que la actual alcaldesa, Zaira Ochoa Valdivia, hija del secretario general del comité nacional del SNTE, Rafael Ochoa Guzmán y quien llegó a ese cargo bajo el respaldo del PRI, en esta ocasión seguramente apoyará a los candidatos del Partido Nueva Alianza y el PAN. Sin embargo, si para el PRI la alcaldía de Huatusco puede representar un dolor de cabeza, pues ahí tienen a su “mejoral” en la figura de Juan Carlos Sirgo Martínez, un talentoso economista que ha logrado la proeza de unir a todos a su favor. Aunque parezca increíble, lo respaldan todos los agentes y subagentes municipales, cuatro sacerdotes de los principales territorios parroquiales, así como líderes de albañiles, músicos, tortilleros, tianguistas, cargadores, transportistas, etcétera. Ahora sí que este joven se ha ganado la candidatura a pulso. Ya si no se la dan, es porque el Revolucionario Institucional no decida ganar la presidencia municipal, pero en verdad no creemos que el tricolor vaya a cometer semejante barbaridad.
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