miércoles, 17 de abril de 2013

El PRI a la engorda de caciques

Roberto Morales Ayala
Zona Franca

Si alguna duda existía de la voracidad del aspirante a cacique en el sur de Veracruz, Renato Tronco Gómez, su ambición desmedida, el cinismo con que se conduce, su riqueza de dudosa procedencia y el descaro para hacer negocios al amparo de la política, hoy se ha disipado.
Hay evidencia de que por lo menos en 2011, cuando iniciaba su segunda gestión al frente del ayuntamiento de Las Choapas, otorgó contratos de obra pública por más de 15 millones de pesos a la Unión de Ejidos 25 de Abril, una empresa controlada por el entonces alcalde y que formalmente presidía su hermano Miguel Ángel, lo que de entrada presupone el delito de peculado.
El hallazgo se produjo en un mal día para el PRI: justo en la víspera del registro de candidatos —Renato Tronco a la diputación local y Miguel Angel Tronco a la alcaldía— y cuando el mar de la política está revuelto y el priismo irritado por la imposición de dos personajes asociados con la corrupción y con la represión.
El diario PRESENCIA pudo documentar el jugoso negocio y exhibir los contratos de obra, suscritos por Renato Tronco como alcalde y por Miguel Tronco como presidente de la Unión de Ejidos 25 de Abril, algo que las leyes y el Código Penal de Veracruz establecen como conductas que tipifican como delito. El presidente municipal, dice la norma jurídica, no puede beneficiarse ni beneficiar a familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad.
En los documentos se observan las firmas de ambos, el contenido de los contratos a detalle, incluido el trabajo a realizar, el monto, fecha de inicio y fecha de término y las fianzas tramitadas y presentadas ante la Secretaría de Finanzas y Planeación del gobierno de Veracruz.
Se trata de once obras que se desarrollaron en el municipio de Las Choapas, cuando Renato Tronco iniciaba su administración, y con las que favoreció a la empresa constructora fundada por él bajo la denominación de “Unión de Ejidos 25 de Abril del 2000” y que en manos de su hermano Miguel Ángel y sus incondicionales, le ha deparado millonarios dividendos.
A detalle, las obras son: Construcción del puente vehicular El Unsino, en el ejido Sacrificio, contrato FISM/LIR/9076/001/2011, con un monto de un millón 183 mil 196 pesos 22 centavos; Construcción de alcantarillas Benito Juárez-Revolución, contrato FISM/LIR/9077/001/2011, por el que se pactó un pago de un millón 998 mil 352 pesos 40 centavos; Electrificación ejido Graciano Sánchez-Sacrificio, contrato FISM/LIR/9056/001/2011, con un monto de 2 millones 660 mil 923 pesos 43 centavos, y Electrificación ejido Nuevo Castrejón, contrato FISM/LIR/9055/001/2011, tasado en un millón 853 mil 247 pesos 26 centavos.
Otro bloque de contratos son los siguientes: Construcción de alcantarillas El Cascajal, ejido del mismo nombre, contrato FISM/LIR/9079/001/2011, con un monto de 899 mil 2 pesos 40 centavos; Apertura de camino libramiento Las Choapas, colonia J. Mario Rosado, contrato FISM/LIR/9074/001/2011, a razón de 3 millones 614 mil 973 pesos 67 centavos; Ampliación de red eléctrica escuela primaria ejido Los Robles, contrato FISM/LIR/9053/001/2011, pactado en 307 mil 230 pesos 90 centavos, y Apertura del camino La Cordobesa-El Cascajal, contrato FISM/LIR/9072/001/2011, con un monto de un millón 437 mil 661 pesos 24 centavos.
El tercer bloque lo constituyen las siguientes obras: Electrificación de las calles Producción Interior, entre las calles Producción y El Manguito, colonia J. Mario Rosado, contrato FISM/LIR/9051/001/2011, a razón de 351 mil 373 pesos 47 centavos; Ampliación red eléctrica El Manguito, colonia J. Mario Rosado, contrato FISM/LIR/9048/001/2011, con un monto de 340 mil 331 pesos 63 centavos, y Electrificación calle Lindavista, colonia Miguel Hidalgo, contrato FISM/LIR/9050/001/2011, tasado en 717 mil 820 pesos 35 centavos.
En total, Renato Tronco entregó a su empresa constructora por lo menos 15 millones 364 mil 112 pesos 97 centavos, más lo que implicara la obra extraordinaria por trabajos solicitados por el ayuntamiento de Las Choapas que no estuvieran incluidos en el proyecto original.
Eso es lo que hasta ahora ha difundido PRESENCIA y aún queda lo correspondiente a los ejercicios 2012 y 2013.
El hecho, sin embargo, es sumamente grave. Renato Tronco violó la Ley de Obras Públicas del Estado de Veracruz, que le prohíbe a los servidores públicos asignarse obra o asignarla a empresas de familiares directos, en este caso la Unión de Ejidos 25 de Abril, cuyo presidente en ese entonces era su hermano Miguel Ángel.
También faltó al apartado de las Responsabilidades de los Servidores Públicos contenida en la Ley Orgánica del Municipio Libre, que señala el mismo precepto de la Ley de Obras Públicas, así como incurre en peculado, según el Código Penal de Veracruz.
No sorprende que Renato Tronco se vea atrapado en este tipo de atracos porque es posible que ni siquiera le haya echado una ojeada a las leyes, pero sobre todo porque es su naturaleza incurrir en ilícitos y arbitrariedades.
Su caso es extremadamente grave desde el momento en que el abuso de autoridad no es algo nuevo. De hecho, cuando iba a ser candidato a la alcaldía, en 2010, fue sorprendido en una conversación donde tácitamente le pedía al entonces gobernador Fidel Herrera Beltrán 10 millones de pesos para concluir una carretera, cuyo beneficio sería para cosechar votos. O sea, el uso descarado de los recursos públicos para traducirlos en beneficios electorales, algo que la ley prohíbe explícitamente.
Nadie sabe si esos 10 millones los aplicó en la carretera o si se los embuchacó, pero de que los pidió, los pidió.
Haber dispuesto de once contratos de obra, en 2011, violando la ley al adjudicárselos a la Unión Tronquista 25 de Abril, termina siendo otra burla para el sector que asegura Renato Tronco representar: los campesinos. Mientras él obtiene utilidades millonarias de esos contratos de obra —¿5 o 6 millones de pesos?—, a los habitantes de la zona rural le da “su solidaridad y su apoyo moral”.
Ahora se puede deducir a qué se refería cuando señalaba que su fortuna es producto de su esfuerzo y de una herencia desconocida, al tiempo que a los campesinos, su supuesta fuerza política, los mantiene en al miseria.
El escándalo es una mezcla de cinismo y engaño. Y ocurre en el momento en que el PRI lo abandera, le da la candidatura a la diputación local por el distrito XXX, vía el Partido Verde, en el marco de la Coalición Veracruz para Adelante, y a su hermano Miguel Ángel para la alcaldía de Las Choapas, a sabiendas que ambos están enlodados en el delito de peculado al apropiarse de recursos públicos de manera ilegal, y que sus firmas estampadas en los contratos así lo demuestran.
Flamantes candidatos, Renato y Miguel Tronco, a la medida de lo que es el PRI.
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