viernes, 22 de noviembre de 2013

El veracruzano más seguro



Salvador Muñoz

Los Políticos

Balaclavas por aquí… balaclavas por allá… A lo largo de dos cuadras ya no fue posible estacionarme… agentes de Tránsito lo impedían. Policías con balaclavas y por allí, uno que otro soldado, igual, con balaclava, resguardaban, vigilaban, protegían, custodiaban (el verbo que usted quiera) el Palacio de Encanto… era la comparecencia del único veracruzano más seguro de la entidad: Arturo Bermúdez Zurita.
Balaclava es una región de Crimea, cerquita del Mar Negro, donde tuvo lugar una batalla entre ingleses y franceses contra rusos allá por 1850… para protegerse de las gélidas temperaturas, los soldados europeos utilizaron algo que nosotros conocemos como “pasamontañas”, aunque la diferencia con la Balaclava es que ésta se puede usar en distintos modos: 1) dejando al descubierto los ojos 2) ojos y nariz 3) ojos, nariz y boca 4) cubriendo sólo el cuello 5) como si fuera un gorro… esto es una Balaclava, o la capucha que alguna vez el hoy diputado federal, Alejandro Montano, pidió a los policías de Bermúdez, el veracruzano más seguro de la entidad, que se las quitaran para que mostraran su rostro.

II
Llegando a su comparecencia, de inmediato, reporteros y fotógrafos alzaron pancartas y así como ellos actuaron, algunas personas, se supone trabajadores de Seguridad Pública, intentaron bajar, arrebatar, quitar, censurar, omitir (el verbo que usted quiera), esas pancartas; incluso, con celular en mano, uno tomaba fotos de las caras de los manifestantes.
La petición de los comunicadores en el auditorio Sebastián Lerdo de Tejada del Congreso local era muy sencilla: cese al hostigamiento contra periodistas.
La manifestación tiene sus reactivos: el nulo apoyo por parte de la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas en Veracruz, Namiko Matzumoto, para atender sus quejas. El antecedente que más se recuerda: La agresión a fotógrafos y reporteros por parte de elementos de Seguridad Pública durante el desalojo violento de profesores y estudiantes de la Plaza Lerdo el pasado 15 de septiembre.
Una foto sobre la agresión citada en esa fecha llegó a las manos de Bermúdez en plena comparecencia… la tomó, la vio, la hizo rollito y… quién sabe dónde la puso el veracruzano más seguro de la entidad.

III
Las Animas. Zona residencial por excelencia de Xalapa. La señora llega a su casa, acciona la puerta automática y mete su camioneta. No se da cuenta que dos tipos entran. Cuando baja de la unidad, es sometida a golpes, amarrada y es interrogada: “¿Dónde está el dinero?” La señora muestra una cajita. Hay siete mil pesos. Pero ese dinero no es el que esperaban los ladrones. “¿Dónde está la caja fuerte?” le vuelven a interrogar. La señora niega la existencia de tal. La golpean y empiezan a buscar esa caja fuerte. La encuentran y vuelven a interrogarla para abrirla. La señora deja de luchar. Explica cómo abrirla. Miles de pesos y miles de dólares así como alhajas. ¿Por qué tenía tanto dinero la señora? Por una esperanza. Su hijo fue “desaparecido” o “levantado”... la señora esperaba que un día la llamaran pidiendo un rescate… y es que a diferencia de Bermúdez, su hijo no es el veracruzano más seguro de la entidad.

IV
Siete firmas… La de Ricardo Ahued, Juan Carlos Cruz Elvira, Tonatiuh y Cuauhtémoc Pola Estrada, Eduardo Sánchez Macías, María del Carmen Pontón Villa y Francisco Garrido Sánchez. Siete diputados y una minuta que más que eso, es un compromiso con comunicadores y a la vez con la sociedad. Los diputados se comprometieron a atender varios puntos, entre ellos: 1) investigación y seguimiento a los hechos ya citados el pasado 15 de septiembre en la Plaza Lerdo; 2) garantizar la seguridad e integridad de la periodista Norma Trujillo Báez (La Jornada Veracruz), por el hostigamiento sufrido de parte de la organización Antorcha Campesina, grupo opositor a manifestaciones magisteriales durante la toma de protesta a la reciente Legislatura; 3) Pedirle a Bermúdez Zurita, el veracruzano más seguro de la entidad, que sus policías porten insignias o uniformes en su labor como autoridad cuando vistan de “civiles” en manifestaciones o eventos; 4) Seguimiento y vigilancia a agresiones y crímenes cometidos contra periodistas, entre otros…

V
Salgo del Congreso… los policías y soldados con sus balaclavas se han esfumado… ni un solo uniformado… recuerdo algunas palabras del titular de Seguridad Pública: Taxistas involucrados con el Crimen Organizado… de 40 a 80 el número de pandillas en Xalapa… algunas de éstas, brazos o extensiones del Crimen Organizado… ¿Debería tener miedo a lo declarado por el secretario de la SSP? Sí, debo de tenerlo, no sé si en la misma escala de incertidumbre que tengo cuando pasa una patrulla llena de uniformados con sus balaclavas… no sé si en la misma escala de incertidumbre que tuve cuando llegué al Congreso y me sentí como gato pasando entre un montón de perros… ¿es mi percepción o el ver a una patrulla o polis con balaclavas, lejos de brindarme tranquilidad, me provoca zozobra? ¿Le pasa lo mismo? Es raro, pero lo normal es que debiera sentirme seguro, como Arturo Bermúdez, protegido por cantidad de guardaespaldas, guaruras, escoltas o el sustantivo que usted quiera, que le da ese aire de ser el veracruzano más seguro de la entidad.
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