jueves, 28 de noviembre de 2013

Grupos de auto-vigilancia en el sur; antesala de los de auto-defensa


José Luis Ortega Vidal

Claroscuros

(1)
Durante sus primeros tres años como gobernador, Javier Duarte -según sus propias afirmaciones- se dedicó a corregir el desastre financiero con que encontró la administración, hoy a su cargo.
Hemos preguntado en esta columna si el gobernador ha sido autocrítico y ha reflexionado sobre su responsabilidad en ese rubro, dado que él fue Secretario de Finanzas durante una buena etapa del gobierno de Fidel Herrera Beltrán.
La respuesta está en manos del propio jefe del ejecutivo jarocho.
Ciertamente, el gobierno duartista se ha mantenido alejado de la demagogia y el populismo, tal y como lo aseguró el jefe del ejecutivo en su mensaje del castillo de San Juan de Ulúa, con motivo del Tercer Informe de Gobierno.
Al respecto y en sentido estricto, hay que admitir que superar la capacidad de Fidel Herrera es una misión casi imposible.
Ahora bien… ¿esto es suficiente?
Otra vez, la respuesta la tiene –en números fríos y contundentes- el propio gobierno estatal, pues las cifras duras de las finanzas públicas están en manos del Secretario Charleston, de su jefe el gobernador y de un cerrado grupo de operación política-financiera entre nuestras autoridades.
Sólo el tiempo indicará a los ciudadanos si los primeros tres años del sexenio de Javier Duarte de Ochoa han alcanzado para sanear las finanzas públicas veracruzanas, al grado de: no sólo haber enderezado el barco, sino de poder llevarlo a buen puerto.

(2)
Junto a la economía –la macro, pero sobre todo la micro- al ciudadano común y corriente, a las almas que viajan en camión, taxi, bicicleta o caminando, les interesa el asunto de la seguridad.
Como todo el país, Veracruz padece un severo cáncer en ese rubro.
Del espectáculo dantesco de cuerpos esparcidos por docenas sanguinolentas en las calles de nuestras principales ciudades, hemos pasado a la problemática severa del secuestro; delito presente en todas partes, incluyendo –sin sarcasmo- las rancherías y congregaciones.
Hay menos muertos violentos en las calles de la entidad, pero –caso del Sur- la privación de la libertad de ciudadanos de todos los niveles sociales es, en este momento, el frente más cruento.
En Coatzacoalcos -sólo el martes 26 de noviembre- elementos de la Agencia Veracruzana de Investigación por un lado y del Mando Unico por otro, realizaron sendos rescates de secuestrados en la colonia Villas de Santa Fe y en Villa Allende.
El saldo fue de unas seis personas a salvo, entre ellas niños, y una media docena de delincuentes detenidos.
Es plausible esta labor, pero al mismo tiempo hay que señalar que el número de secuestros es mucho mayor a los casos que terminan en rescate.
En el mismo sentido, es importante señalar que el objetivo trazado al crear el Mando Unico en Coatzacoalcos fue el de eliminar añejos vicios, nexos con la delincuencia e ineficacias en los cuerpos de seguridad que operaron durante décadas desde los mandos municipales y estatales en la región sureña.
La presencia del Mando Unico ha contribuido a este propósito, pero al mismo tiempo se observa el fracaso del modelo al incrementarse el secuestro –ya referido- además de delitos graves como el atraco a casas-habitación, asaltos en la zona urbana, robo de vehículos, entre otros.
La insuficiencia de recursos humanos, materiales, financieros es parte de la causa.
Pero hay más motivos en esta problemática: destaca la falta de una coordinación adecuada entre la Procuraduría de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública.
En ambos organismos escasean gravemente los apoyos y –además- sus grupos de trabajo en la región operan por separado y a menudo chocan entre sí.

(3)
En varias colonias de Coatzacoalcos han empezado a surgir grupos ciudadanos de auto-vigilancia y auto-auxilio.
La prensa local registra mecanismos de operación vecinal (redes de comunicación, juntas semanales, nombramientos de guardias en distintos momentos del día) justificados por los ciudadanos ante la falta de presencia policiaca o insuficiencia de ésta.
Colonias como Puerto México, El Tesoro, Lomas de Barrillas –entre otras- se auto vigilan ante el acoso de la delincuencia.
Antes de que se arribe al tema de las auto-defensas es urgente que se corrijan las fallas en el Mando Unico y se alienten los aspectos que operan positivamente.
La autocrítica, siempre es más efectiva que la autocomplacencia.
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