martes, 26 de noviembre de 2013

Vergüenza en Veracruz

Salvador Muñoz
Los Políticos

A unos días de que Las Patronas, en manos de Norma Romero, reciban un reconocimiento a su destacada trayectoria en la promoción efectiva y defensa de los derechos humanos de los migrantes, Veracruz debería de avergonzarse de nuevo.
No tan sólo porque no tenga cara el Gobierno estatal y cualquiera de nuestras autoridades al hacer menos tal labor de las Patronas, sino por los hechos sangrientos que si no aparecen en los medios nacionales este miércoles, es porque sin darnos cuenta, ya vivimos en Veracruzilandia.
Tres muertos y un herido, cifras oficiales, es el resultado de un asalto sobre la Bestia, donde supuestamente tres “hondureños” pidieron la cuota a los indocumentados; al negarse a “cooperar”, fueron arrojados al vacío con el tren en movimiento a la altura de Medias Aguas, cerca de Sayula de Alemán.
La noticia me hizo recordar que a mediados de este mes, hubo una llamada telefónica que hizo el padre Alejandro Solalinde al programa “El Mañanero”, conducido por Brozo, donde da a conocer, lamentablemente como siempre, un terrible hecho en torno a los migrantes: El tráfico de órganos.
Vía telefónica, el padre denuncia el hallazgo, en Oaxaca, de indocumentados sin órganos, lo que da existencia a otra industria macabra del crimen organizado y no descartaba que estuvieran involucrados funcionarios del Sector Salud.
El padre Solalinde llama “Botaderos” al sitio donde han encontrado a los migrantes en el estado vecino. Para ser más exactos, cita a Tlacolula y Mictla.
También, en parte de la plática, dice Alejandro Solalinde que los migrantes ya no se quieren ir por Veracruz “por miedo”; ni por Tehuantepec, “porque los caza migración”.
Por ello, optan por viajar por la montaña, aunque ello les implique tres veces más de tiempo en su travesía, pero el crimen organizado los persigue, y ya sea por el narco o polleros, al final los llevan al matadero, “cuando salen de la montaña y entran al valle, es allí donde están los botaderos, pero no sólo migrantes, sino también connacionales”.
El migrante entonces, tanto en Veracruz como en Oaxaca, es víctima de robo, secuestro, homicidio, violación y ahora, hasta de “vaciado de órganos”.
Para el padre Solalinde, mucha responsabilidad de todo lo que acontece en torno a los migrantes es del Ejecutivo pues recuerda que el Poder Legislativo había propuesto una Ley que permitiera, a través de un salvoconducto, permiso o documento, su tránsito por el país, pero el Gobierno de Calderón y el actual no “flexionaron” las leyes en aras de proteger los intereses de Estados Unidos, por ello, el indocumentado recurre a buscar vías clandestinas que lo exponen y ponen a merced del crimen organizado y por qué no decirlo, de las mismas autoridades que lejos de hacer un papel totalmente administrativo, se vuelven policías.
Cómo no recordar los señalamientos del Padre Solalinde sobre dos ex gobernadores: Ulises Ruiz y Fidel Herrera Beltrán; uno de Oaxaca; el otro, de Veracruz.
Fue cuando tuvo que salir Solalinde del país porque alguien, o “alguienes”, habían puesto precio a su cabeza: cinco millones de pesos.
Alejandro Solalinde señaló a Ulises Ruiz de oponerse totalmente a su albergue y hacerle la vida imposible; sobre Herrera Beltrán dijo textualmente: “en tiempos de él, fue el tiempo máximo de secuestros en toda la historia que habíamos tenido en Veracruz”.
Hoy, creo, deberíamos sentir vergüenza por lo que acontece a los migrantes en su paso por Veracruz. Hoy, debemos de reflexionar que lo que aconteció y se dio a conocer públicamente, es el rostro que ven fuera de nuestro Veracruz. Hoy, no hay que olvidar que dos colaboradores cercanos a Fidel Herrera, curiosamente están ligados al fenómeno migratorio: Claudia Ramón Perea (Coordinadora del Programa de Atención a Migrantes) y Tomás El Pijul Carrillo Sánchez, delegado federal del Instituto Nacional de Migración en Veracruz… ¿casualidad? Es tan largo el brazo de Tío Fide que es posible que Solalinde pudiera cruzarse de nuevo con él...
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