lunes, 16 de diciembre de 2013

¿Energía más barata?

Brenda Caballero
Números Rojos

El fin de semana no se ha hablado más que de una cosa: la Reforma Energética. Más de un Congreso estatal se ha apurado a aprobarla, trabajando horas extra para “avalar la decisión” tomada por los legisladores de San Lázaro.
Aunque todos los medios mencionaron el tema, fue curioso encontrarlo en un una aplicación para mujeres versátiles donde se tratan diariamente temas de belleza, moda, estilo, placer, salud y entretenimiento.
La Reforma Energética es un tema que afecta directamente a todos, sin importar si eres hombre o mujer, porque de igual forma usamos gasolina, luz, gas, diesel...
Seguramente cuando esté leyendo esto, la llamada “Madre de todas las Reformas” haya sido avalada totalmente, pues se requiere la aprobación de 16 congresos estatales para ponerla en marcha. No es de extrañar que los estados donde gobierna el PRI hayan ocupado los primeros lugares en el aval: Chiapas, Estado de México, Querétaro, Veracruz, Hidalgo, Durango, Jalisco, Campeche, Coahuila, Quintana Roo, Nayarit, Tamaulipas, Yucatán, aunque también los estados panistas como Baja California Sur y Sonora entraron al quite a pesar de las manifestaciones de resistencia de la oposición que propone revertir la Reforma con una consulta popular agotando todas las vías jurídicas, haciendo una megamarcha el 5 de febrero, incluso, planteando la idea de la expropiación en 2015.
La Reforma Energética está echada, y para Kike Peña y los inversionistas extranjeros era “sumamente necesaria” ya que México es el séptimo productor de hidrocarburos del planeta.
Ahora, la pregunta es: ¿funcionará como se planteó en la exposición de motivos? ¿tendremos energía eléctrica y combustibles más baratos como lo anuncia la televisión?
Definitivamente es una moneda al azar que dependerá en su mayor parte de la reglamentación de las leyes secundarias y de la interpretación que se les dé a éstas.
Aunque para empezar, la población en general empezará a sufrir las consecuencias de la eliminación de los subsidios en los combustibles y energía eléctrica (ése que aparece en su recibo de luz como aportación gubernamental) al menos hasta que intervenga una empresa particular extranjera y nos ofrezca un precio más “barato” para poder decidir con quién nos vamos.
Otro punto importante a destacar es que los que poseen una gasolinera franquicia de Pemex, también se verán afectados, ya que en cualquier momento les ponen enfrente o junto a su negocio una gasolinera de Shell o Exxon con precios “más accesibles” a la población en general, disminuyendo sus ganancias.
Una cosa es cierta: se abrirán más fuentes de empleo: ¡Aquí la mano de obra es más barata!
Definitivamente habrá quien diga que la Reforma es buena y otros que es mala, todo depende el cristal con que se mire, cómo nos vaya en la feria y el color del partido en el que militemos.
Sin embargo, no deberíamos olvidar algunos antecedentes de privatización como Ferrocarriles Nacionales de México, Teléfonos de México y la inversión de capital privado en los bancos. ¿Han mejorado nuestra vida? ¿Pagamos servicios más baratos? ¿México ha crecido? o simplemente la Reforma Energética será pan con lo mismo.

Email: caballero_brenda@hotmail.com
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