lunes, 16 de diciembre de 2013

Erick Lagos, al servicio de caciques



Roberto Morales Ayala
Zona Franca

Lo que es no tener moral. Mientras un grupo de ciudadanos quieren darle una chance a la democracia, otro sector de la sociedad —el de los políticos marrulleros— pretende sabotearla, vulnerar la voluntad de los pueblos e imponer autoridades a contrapelo de las mayorías.
La elección se realizará en mayo de 2014, pero desde ahora hay un juego de poder para seguir controlando al municipio choapense, el más sureño de Veracruz, y volver a burlarse de los votantes que están empeñados en desterrar viejos vicios, la corrupción que campea en cada rincón del palacio municipal, el enriquecimiento descarado de quienes gobiernan a Las Choapas y sus prácticas caciquiles, que incluyen represión y atropello.
El primer paso es adueñarse del concejo municipal que habrá de gobernar Las Choapas a partir del 1 de enero. A falta de una autoridad constitucional, tras la invalidación de la elección, ese concejo conducirá los destinos de Las Choapas y, desde luego, tendrá en sus manos recursos públicos que no es de dudarse terminarán en las manos de quienes pretenden repetir el fraude electoral.
El concejo municipal —una especie de ayuntamiento por designación— es hoy la manzana de la discordia entre las fuerzas políticas locales y sus referentes estatales, no sólo por su potencial ganadero de Las Choapas, por las reservas de petróleo que hay en su zona rural o por su alta politización, sino porque es ruta obligada para el paso de migrantes, su vecindad con Chiapas y Tabasco, y por lo que los políticos suelen hacer cuando se dispone de territorios por los que el crimen organizado paga bien.
El fidelismo, a través del secretario de Gobierno, Erick Lagos Hernández, viene cabildeando para imponer a gente afín al ex alcalde y actual diputado local, Renato Tronco Gómez, y su intención es controlar al concejo municipal para desde ahí volver a robarse la elección del próximo presidente municipal.
Hasta ahora, según se sabe, Tronco y Erick Lagos han impulsado a cinco peones: Miguel Ángel Lendechy Ochoa, Javier Basáñez Silván, Themis Cobos, Alfredo Jaén y Leonel Sánchez Hernández.
Cada uno tiene su historia. Cada uno le sirve a Renato Tronco y la circunstancia los ha llevado a convalidarle su peculiar estilo de mal gobernar. Políticamente, de los cinco no hace uno.
Miguel Ángel Lendechy Ochoa es su actual representante en el distrito XXX, el distrito Coatzacoalcos II, cuya delicada función es repartir raquíticas despensas para ciertos grupos a los que Tronco Gómez intenta mantener como corrientes de apoyo, utilizables en las elecciones y desechables en el futuro.
Lendechy es un neófito en lides políticas, pero sus orígenes le dan mano en la carrera por el concejo municipal. Es sobrino de Cirilo Vázquez Lagunes, el cacique de Acayucan asesinado en 2006, a quien Renato Tronco le debe lo que es.
Tronco solía visitar a Cirilo Vázquez cuando éste era huésped del penal de Pacho Viejo y ahí recibió un curso relámpago de cacique, incluidos los artificios para engañar, oprimir y enriquecerse con el manejo de los recursos del ayuntamiento. Era el año 2000 y desde prisión Cirilo imponía a su hija Regina y a su medio hermano José Jesús en las diputaciones federales de Acayucan y Cosoleacaque por el Partido Acción Nacional.
Cuatro después, el PAN le concedió Las Choapas a Cirilo Vázquez, y quitando del camino a panistas de respeto, a los que les hizo objeto de campañas sucias, le allanó el camino a Renato Tronco, con la encomienda de controlar los territorios choapenses colindantes con Chiapas, por donde se mueven los migrantes. Ahora la reciprocidad de Renato se expresa en la propuesta para que un sobrino de Cirilo, Miguel Ángel Lendechy Ochoa, sea el presidente del concejo municipal.
Javier Basáñez Silván es el operador de los recursos para obras sociales de Renato Tronco. Fue director de la Sedesol municipal, antes regidor en el ayuntamiento 2008-2010.
Themis Cobos, una polémica maestra a quien durante el más reciente conflicto por el deterioro de la calidad educativa, le impidieron participar en las negociaciones entre directivos, estudiantes y padres de familia.
Alfredo Jaén García, director del Tecnológico de Las Choapas, ha llevado a niveles de escándalo a esa institución. Confabulado con el líder sindical Marco Antonio Nava Argüelles, desplazó a los fundadores de la institución y las plazas las asignó a recomendados del dirigente de sindicato. En sus manos, el Tec de Las Choapas se convirtió, además, en un instrumento electoral que favorece a los candidatos priistas y a los intereses de Renato Tronco.
Jaén García aparece, junto con Renato, como uno de los deudores que al no liquidar los préstamos que les otorgó la Cooperativa Financiera del Istmo (COFISTMO), provocaron su crisis al carecer de recursos para pagarle a los acreedores, según revelaciones de la directiva de la financiera.
La quinta propuesta de Renato Tronco es Leonel Sánchez Hernández, encargado de la Unión de Ejidos 25 de Abril de 2000, el organismo que usa el diputado local para acaparar contratos de obra pública y que le ha permitido amasar una fortuna. Ya hace algunas semanas, en reuniones con los socios de la UE 25 de abril, se propuso impulsar a Leonel Sánchez para presidir el concejo municipal de Las Choapas. Obviamente, la intención es que sea Renato quien siga controlando los recursos municipales y los aplique en la próxima elección extraordinaria.
En esta aventura Renato Tronco no está solo. Lo apuntala el secretario de Gobierno, Erick Lagos Hernández, uno de los operadores más cercanos al ex gobernador Fidel Herrera Beltrán, a quien Tronco le debe su última alcaldía, la actual diputación local y su libertad pues le salvó el pellejo cuando la Procuraduría de Justicia de Veracruz le imputó la autoría intelectual del crimen del regidor panista Alfredo Pérez Juárez.
En manos de Duarte queda impedir que el concejo municipal de Las Choapas se contamine con miembros de una corriente política que ha dañado severamente el tejido social y que ha estancado al municipio, al grado que la elección del 7 de julio tuvo una expresión de repudio a lo que representa Renato Tronco, cuyo fraude fue evidenciado en los tribunales federales y de ahí, la elección extraordinaria del próximo mayo de 2014.
La lectura, pues, está en manos del gobernador. Si él quiere, el concejo municipal de Las Choapas estará contaminado; si no, le dará una chance a la democracia.

(romoaya@gmail.com)(@moralesrobert)(Facebook: Roberto Morales Ayala)



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