miércoles, 18 de diciembre de 2013

Posada en el Congreso

Salvador Muñoz
Los Políticos

Hoy, tengo entendido, tendrá tres días de que iniciaron las posadas y con ello, toda una serie de festividades en torno a la Navidad… pero no he oído ni visto en mis paseos vespertinos y nocturnos, las famosas “Ramas” pidiendo el aguinaldo. ¿Será por el pinche frío?
Acá por Xalapa, ayer por la tarde, estábamos a 17 grados pero se sentía como ¡bajo cero! claro, exagero… pero de que se sentía un chingo de frío, se sentía…
Por supuesto, nada que ver con el frío que se percibía ayer en el Palacio de Encanto que más bien parecía el Palacio de Hielo…
Y no era para menos… una circular anunciaba una navidad diferente para cerca de 200 personas que laboran allí… bueno, quizás menos… y es que hasta este miércoles, muchos dejarán de trabajar y no precisamente por irse de vacaciones… son los de Confianza.
¿Se acuerdan del escandalito que hizo el diputado Renato Tronco? No, no el del “establo” a medio pasillo de los cubículos del PVEM… ni tampoco por el Troncomóvil que usa como oficina alterna estacionado a un costado de Palacio de Encanto… el escándalo de los “aviadores” y la exigencia de que se metiera en nómina a algunos de sus empleados… pues tal parece que al final, Tronquito sale ganando…
La suerte está echada para un gran grueso del personal llamado de “Confianza” que realmente se enfoca a ésos que cada quincena, fielmente aparecían en el Congreso a cobrar su salario y si no estaban en el Palacio de Encanto, era porque estaban “comisionados”.
Se entiende que hay el “otro tipo” de personal de confianza que se fleta en el escritorio desquitando cada centavo que se gana… hay “otro tipo” de empleado de confianza que en cuanto vio que no tenía cabida en ninguno de los cubículos de algún diputado, discreto se retiró.
Claro que la escisión de esta gente no será con la guadaña afilada de Vito Lozano Vázquez, director de Servicios Jurídicos del Congreso, no… la decisión será tomada por cada diputado que tiene en estos momentos en su cubículo a este personal y dependerá de él si sirve para sus intereses o no…
Corrió la versión de que igual se vería el génesis del “empleado de Confianza”, es decir, si llegó con diputado azul, amarillo o tricolor. Aunque el hecho de que viniera con un diputado del PRI no garantizaba su estancia… habría que ver quién era ese diputado… pero este párrafo, le insisto, es parte del rumor que corrió ayer por los pasillos del frío Palacio de Encanto. Nada confirmado...
Lo que también dicen es que cada diputado tiene derecho a una secretaria, dos asistentes, un chofer y un asesor cuyo sueldo, por supuesto, está contemplado en el presupuesto del Congreso local, es decir, no sale del bolsillo del legislador.
Por lo regular, estos puestos son para personas allegadas al diputado, el pago por un favor o porque realmente necesita de alguien que sepa el teje y maneje en el área legislativa.
¡Ah! Que quede claro… persona que ya no sea necesario emplear sus servicios, se le habrá de finiquitar conforme a derecho… dicen que “el empleado de confianza” conoce su destino y si había algunos que ya habían hecho huesos viejos en el Congreso, era porque había valores entendidos o porque intercedieron directamente por ellos sus padrinos con cada nuevo mandamás que llegaba al Palacio de Encanto.
Como sea, perder el empleo y en estas fechas, para nadie es fácil, y no dude que mañana muchos de estos empleados de confianza salgan con el pinche frío calando los huesos a buscar a quien les dio una oportunidad en el Congreso, no para pedir aguinaldo, ¡sino para pedirle posada!
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