martes, 11 de marzo de 2014

Gregorio, a un mes de su trágico hallazgo

José Luis Ortega Vidal
Claroscuros

(1)
Alberto Silva estará en el cargo de Coordinador de Comunicación Social durante un tiempo relativamente corto.
Esta afirmación circula como verdad dada por hecho en los corrillos políticos de Xalapa.

(2)
¿Por qué ocurriría tal disminución? Surge la pregunta obligada.
Porque su misión es poner orden en un área sumamente sensible dentro de la estructura de gobierno, la cual entró en una crisis sin precedente y sacudió a la estructura misma del gobierno estatal, se responde.
También –se añade- porque Silva Ramos se iría como candidato a diputado federal por Tuxpan en el 2015.

(3)
Quedémonos en el tema de Comunicación Social estatal y su circunstancia actual.
¿Fue realmente así? ¿Se sacudió la estructura actual del poder en la entidad?
De haber ocurrido ¿qué lo provocó?
Y si Alberto Silva sólo estará un tiempo breve en el nuevo encargo… ¿qué trasfondo implica este plan, en el caso de existir; más allá de la diputación por Tuxpan?
Queden estos cuestionamientos en el terreno de los pendientes.

(4)
Los mexicanos -y en particular los veracruzanos- padecemos un problema cultural que suele costarnos muy caro: amamos la especulación y el periodismo que ejercemos no resulta bien librado al respecto.
Ahí donde debemos hacer una pregunta, solemos colocar una afirmación.
En la parte del proceso a la que corresponde una duda, de inmediato aportamos una conclusión.
A una investigación, nos encanta sustituirla por una presunción.
¿De dónde llegan nuestra afirmación, conclusión, “análisis”?
No importa, nadie se lo cuestiona. Están ahí, a la mano, pertenecen a todos y nadie pierde la oportunidad de opinar, hablar, reclamar, exigir, gritar, pelear, discutir, aunque a ciencia cierta no tenga la menor idea sobre qué es aquello que le conduce a tal actitud.
Basta que comentario en las redes sociales, o en un artículo o en la TV o la Radio, emitido por un amigo apreciado o por un desconocido coincida con nuestra apreciación del entorno y la maquinaria del “dicen”, “es que”, “me lo dijeron”, “es un hecho”, “no hay de otra”, “ah, no hay lugar a dudas”, etcétera, arranca de inmediato.

(5)
Los comentarios en torno al futuro de Alberto Silva en sentido estricto corresponden a esa lógica ilógica muy propia de nuestra cultura.
Remitirse a los hechos como resultado de una obtención precisa de datos y la comprobación exhaustiva de éstos, conduce a obtener conclusiones precisas y ello genera decisiones correctas y menos costosas que las generadas por chismes, especulaciones, interpretaciones o presunciones.

(6)
Información tan cruel como determinante –por ejemplo- nos permite afirmar que el periodista Gregorio Jiménez de la Cruz fue plagiado entre las 7:15 y las 7:30 horas del miércoles 5 de febrero del 2014.
Seis días más tarde: el martes 11 de febrero, su cuerpo sin vida fue presentado por autoridades de la Procuraduría General de Justicia de Estado de Veracruz.
De estas afirmaciones surge un número infinito de preguntas.
Es importante, por ello, resumir los cuestionamientos en términos de importancia.
Me quedo con tres de las miles de preguntas y elijo entre los cientos de dudas razonables e importantes.
¿Cómo está –en términos de seguridad, salud, economía, estabilidad, futuro- la familia de Gregorio Jiménez de la Cruz a un mes con una semana de su plagio y a un mes de su hallazgo trágico?
¿Cuál es el avance efectivo de los procesos de procuración y aplicación de justicia en torno a un asesinato que sacudió al mundo –afirmación literal-?
¿Cuál es papel respecto a la muerte de Gregorio y el presente y futuro de su familia que –desde una perspectiva de responsabilidad- ha tomado cada uno de los actores de esta historia: el Estado, las empresas para las que Jiménez de la Cruz trabajó, sus compañeros de trabajo, colegas, su familia, el entorno social en que se desarrolló; los millones de preocupados por su desaparición, los medios de comunicación nacionales e internacionales que –al menos en teoría- convirtieron la noticia suscitada en Coatzacoalcos en un tema de cuestionamiento ético, moral, legal, político?

(7)
Si Alberto Silva convierte su actuación al frente de la Coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado en un ejercicio de eficiencia política y en ejemplo de compromiso político y ético por encima de las mezquindades que acompañan a la cultura especulativa, habrá valido la pena el enroque que lo llevó de la SEDESOL a la CGCS.
Una cultura que impulse la objetividad por encima de las especulaciones, enriquece el devenir social.
Esta clase de razonamientos y la toma decisiones adecuadas que permite su existencia, ayudan –sin duda- a responder a dudas como las expuestas en el argumento número 6 de este texto.
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