lunes, 10 de marzo de 2014

Karime y la otra dicha inicua

Salvador Muñoz
Los Políticos

¡El pinche reloj de la Catedral no sirve! Mi maldito hábito de no usar uno me impide saber qué tan a tiempo estoy de llegar a la Conferencia de Prensa del Gober… ¡ah! se me olvidaba… ¡se murió mi celular desde el sábado y entonces, el único reloj que tenía a la mano, murió con él! Atravieso la calle de Enríquez después de esperar con impaciencia el paso peatonal y me dirijo a la primera aduana de Palacio de Gobierno que, ahora sí, fue más ligera y pregunto a los presentes: “¿Estoy a tiempo?”... Alguien me responde: “Faltan diez minutos”... el alma regresó a mis pasos que entonces se volvieron calmos. La segunda aduana fue la revisión de rutina. La tercera aduana la pasé como alto funcionario porque iba escoltado por Paco Reyes y Carlos Acevedo; entré cinco minutos antes de las 8 am y entonces, ¡me acordé de Karime!

II
El pasado jueves, regresó Karime Macías con su columna “Casa Veracruz”. Como tenía fácil más de dos meses que dejé de leerla ante su repentina ausencia, me tomó por sorpresa verla en el facebook etiquetada por Alberto Silva Ramos. La leí por curiosidad y me gustó… hablaba del tiempo… responsabiliza al tiempo de no haber tenido tiempo para escribir y podríamos decir que nos da la fórmula para encontrarle tiempo tanto a su vida familiar y laboral así como para darse tiempo y volver a escribir su columna: ¡El método Franklin!
Sí, Benjamín Franklin, dice Karime, “estructuraba su tiempo según sus distintos roles y en un segundo momento establecía prioridades, dedicaba la tarde de los domingos para planear la semana y llevaba una metodología para señalar los asuntos resueltos, los pendientes y los que estaban en proceso”. Así lo aplica Karime, dice...

III
Me ubico en el salón a un lado de los amigos Rafael Pérez Partida (fotógrafo) y de Paco Martínez (Televisa). Pregunto la hora al primero: “8:02” me enseña en su celular. Algo pasó. Había estado puntual. A las 8:05 se abre un poco la puerta donde debe aparecer el Gobernador… pero asoma la cabeza Juan Manuel del Castillo. A las 8:09 se dejan escuchar unos ligeros silbidos de ésos que piden que inicie la función… se vuelven a repetir a las 8:15. Para esa hora, siguen llegando los reporteros a los que se les permite el acceso. Rosalinda Sáenz y Zárate busca un lugar pues por salud, no puede estar tanto tiempo de pie… Paco Martínez le ofrece el asiento.
A las 8:22 aparece Harry Grappa y el tema de la conferencia de prensa entonces se despeja… ¡El Tajín! Dos minutos más tarde ¡pareciera que la invoqué! Entra al salón Karime Macías en compañía de la pequeña Carolina, seguidas de Javier Duarte de Ochoa quien justo a las 8:24 inicia con un “Muy buenos días…”
Espero la justificación del retraso… esperé la justificación del retraso…

IV
Entonces el Tajín es el tema… habla, habla y habla y de vez en cuando se le cierra la garganta… y de aquel chorro de voz, a veces se salía un chisguete, parodiando a Pedro Infante con aquella canción... es evidente que está enfermo de la garganta el Gobernador.
Karime, con su mano derecha, toma los cabellos de Carolina que caen cerca de su oreja y se los acomoda. El fotógrafo Víctor Fuentes y el reportero Walter Ramírez aprovechan el dejo materno para tomar una y otra foto, lo que llama la atención de la pequeña Caro quien voltea y ¡click! ¡click! ¡click! más fotos para la joven Carolina.
Por fin, acaba el discurso del Gober… dice uno “Por fin” no porque aburriera, no… sino porque se le oía mal la garganta a Javier Duarte… se insiste: es evidente que estaba enfermo pero aún así, cumplió.

V
Es curioso… cuando Karime Macías cita a Benjamín Franklin, pienso en tres personas: En el político, en el científico y en el periodista. Y más curioso: Este lunes, volví a recordar la columna de Karime titulada “La dicha inicua”, frase última de los versos de Renato Leduc en “El Tiempo”, que quizás sea más conocido cantado que declamado… es que uno se pone a pensar: ¿Qué es lo que retrasó al político para que no estuviera a tiempo en su cita de los lunes? Siendo comprensivo, uno pudiera pensar que pudo recibir una llamada importante a la que no podía cortar diciendo: “Tengo que colgar porque me están esperando los muchachos de la prensa”; o quizás se le estaba revisando la garganta porque, en serio, sin afán de molestar, se oía mal… pero para eso, bien dice Karime, hay que aplicar el otro Método Franklin, que es distinto al de la señora Macías.
Si bien Franklin fue un reconocido político y también un buen columnista, no hay que olvidar que también fue inventor y una de sus grandes aportaciones fue el pararrayos… y a veces, ¡eso es lo que les hace falta a nuestros políticos! un pararrayos… tan fácil que hubiera sido que Juan Manuel del Castillo, en vez de asomarse y “pajarear”, saliera y se parara ante el micrófono para ofrecer una disculpa por la tardanza del Gobernador, uno comprendería… y así, entonces, muchos pudiéramos entender “la dicha inicua de perder el tiempo”... digo, por eso me acordé de Karime...
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