jueves, 27 de marzo de 2014

Ley de Convivencia

Brenda Caballero
Números Rojos

La Ley de Convivencia propuesta por el diputado Pola Estrada, el que sí trabaja y desquita con ganas su salario, es interesante desde cualquier punto de vista que se le quiera ver… desde un ángulo social, económico, patrimonial, de derechos humanos, conyugal, ¡y hasta político!
Por supuesto, la sola mención de “Ley de Convivencia” es seguro que espante a más de uno, desde los sectores religiosos y hasta los moralinos, al confundir esta propuesta como sinónimo de “Matrimonio entre Homosexuales” ¡Uyuyuy!... ¡pero cómo! ¡Eso no es de Dios! Dirían por ahí mis comadres: “Una, como quiera, ¡pero las criaturas!”, y de inmediato quieren sacar la Pistola de Melchor al Campo… ¡ah, no! La Epístola de Melchor Ocampo, (esa que dura media ceremonia) y que cita como matrimonio nada más al hombre con la mujer.

Pero dijeran por alli: calmantes montes, alicantes pintos, pájaros cantantes… esta propuesta de Ley no busca legalizar el “matrimonio gay”, sino proteger a las personas que por una razón u otra, siendo del mismo sexo (o no), viven en comunión, juntos más no revueltos.
¿Quién no recuerda el caso del famoso maestro Emilio Carballido y el bailarín Héctor Herrera, quienes tuvieron que ir al DF a “formalizar” su relación como Dios manda… bueno, no, como Ebrard mandaba, y lo que son las cosas… al final de los días del autor de “Rosa de dos aromas”, su pareja quedó protegida…
Ojalá esta Ley que tiene más de inclusión y apertura que otra cosa, vaya por buen camino y no tenga trabas porque si en lo social sería un buen tino su aprobación, en lo político crean que también ganaríamos los ciudadanos y vean porqué:
* ¿A poco no les gustaría que motivados por esta Ley, se viera a un Fidel Herrera y Miguel Ángel Yunes en perfecta convivencia tomándose un banana split con dos popotes?
* Y si creía que los panistas se iban a persignar con esta Ley, se equivoca, Domingo Bahena Corbalá ya dio su visto bueno… pero atrasado… los priistas le ganaron el brinco en la dirigencia estatal, al menos con la apertura y la inclusión…
* A ver, don Osiel Castro de la Rosa y Antonio Gómez Anell… va despacio: Es L-E-Y D-E C-O-N-V-I-V-E-N-C-I-A… ¡No de Conbebencia!
* Igual precisión tendría que hacerse a los partidos satélites del PRI en cada proceso electoral, pero éstos al final salen ganones… pero creo que ellos ya tienen su propia “Ley de Conveniencia”
* Afortunadamente no son diputados, porque si lo hubieran sido, rechazarían de ipso-facto esta Ley… ¡por supuesto! nos referimos a Jorge Carvallo y Vicente Benítez, que dieron muestras perfectas de que de Convivencia, ¡no entienden nada!
* Muy al contrario de estos tuxtlecos son los Yunes, Pepe y Héctor, que saben armonizar y convivir sin ningún problema a sabiendas de que sólo uno es y será… y a sabiendas de que el otro sabe que no es ni será…
* Repito: La Ley de Convivencia no tiene que ser forzosamente entre iguales… entre polos opuestos igual se pudo dar en Veracruz, pero las falsas morales (de moralidad, sin alusión personal), impidieron la unión entre PAN y PRD en las pasadas elecciones…
* Por cierto, hablando del Michigan, se entiende el punto anterior cuando el Lagos más grande la entidad unió sus aguas con las del PRD… si se juntan las aguas de los ríos por qué no han de juntarse tus chones con los míos, dijera el poeta… ¡eso es convivencia!
* Claro que quien se lleva las palmas en esto de la convivencia, es el Gobernador Javier Duarte, quien incorporó a panistas en su entorno que dio gusto: Gerardo Buganza, García Bringas, Peperra Gutiérrez, Osiel Castro, Martha Marañón y su última adquisición, Xóchitl Tress… ¡eso es tener amplio criterio!
Pero para creer en la buena fe del diputado Cuauhtémoc Pola Estrada en torno a su propuesta de Ley de Convivencia, lo extraordinario sería verlo ¡convivir con su hermano! Ese sí sería un final feliz.
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