sábado, 5 de abril de 2014

El campo veracruzano en la desatención

Iván Calderón
Perfilando

El reclamo del campesinado por el estado de abandono, la burocracia y la corrupción en Veracruz no es ninguna novedad, los productores han padecido de este problema desde hace más de tres décadas, todo gracias al desinterés y desatención de los diferentes niveles de gobierno, quienes simplemente se olvidaron de este sector.
Mientras en nuestro vecino país del norte los trabajadores del agro transportan sus cosechas en avionetas ó en camionetas de doble cabina, y surcan sus plantíos con los más modernos tractores. Aquí en el sur, nuestros humildes campesinos, donde se aletargan los subsidios trabajan con bueyes y como bueyes transportando sus primeras cosechas en burros y carretas, para que después estas mismas vayan a parar con los coyotes quienes elevan el precio de la producción.
En Veracruz, falta de una buena optimización al campo veracruzano pueden ser por muchas causas, tales como los fenómenos meteorológicos, la falta de apoyos y hasta el crimen organizado, pero lo cierto es que la pésima producción agropecuaria es derivada gracias a la mala gestión y planeación de las autoridades estatales y así como de legisladores, quienes sin conocer de esta problemática, sorprendentemente año con año destinan menos de 4 % del presupuesto estatal a este sector.
En el discurso el mandatario estatal Javier Duarte de Ochoa ha asegurado siempre que la reactivación del agro veracruzano es la clave para el desarrollo de Veracruz, todo esto sólo se ha quedado en buenas intenciones, y en honor a la verdad los recursos destinados a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca jamás alcanzarán para atender todas las necesidades del sector rural.
Y es que mientras llueven graves acusaciones en contra de las cabezas de esta importante Secretaria, como siempre ha sucedido, en estos momentos de escases monetaria no se podría de hablar de jinetear el dinero, cuando simplemente no hay, es más, es tan grave el estado financiero de Veracruz, que ahora el mismo Javier Duarte ha cambiado su esquema de gobierno siendo ahora afectivo, para no ser efectivo.
Ya no son los tiempos del fidelismo, como cuando Juan Humberto García Sánchez se enriqueció de lo lindo a costa del agro de Veracruz, ya no son los tiempos de Fidel Herrera Beltrán, donde si había capitales a manos llenas, ahora gracias a su derroches y excesos los veracruzanos seguimos pagando las consecuencias.
Es una verdad, el campo veracruzano se encuentra en quiebra y subsististe de algunos apoyos, y no es que sea gracias a la inoperatividad de quienes al momento se encuentra en la Sedarpa, es derivado a que históricamente en Veracruz es la entidad donde menos se le invierte a este rubro, siendo contradictorio cuando en su momento fuimos el semillero nacional.
En fin, mientras esto pasa, estoicamente Manuel Emilio Martínez de Leo como pararrayos ha aguantado todos los embates políticos y mediáticos, ya que insensiblemente para eso lo puso quién manda en Veracruz, para comerse los guamazos, mientras otros más se hacen como tíos lolos.
De la falta de liquidez de la Sedarpa no tiene la culpa ni el Secretario Martínez de Leo, ni los subsecretarios como Valentín Casas Cortes a quienes los “run-runes” lo han bajado del caballo en múltiples ocasiones y ante todo esto su peor error ha sido la falta de tacto político, pero esa es otra historia.
Es más, en honor a la verdad estos personajes son de los pocos funcionarios que han hecho maravillas con el recortado presupuesto que le mandan, incluso sin dinero han ideado importantes programas cómo los “créditos a la palabra”, acciones serán copiadas a nivel nacional a través de la cabeza de la Sagarpa, Enrique Martínez.
El problema del campo en Veracruz no es de forma, es de fondo, ya que secretarios irán y vendrán, pero mientras el mandatario estatal no le ponga atención a este asunto, jamás se compondrá la situación de este sector, esperemos que ahora que Javier Duarte anda muy cordial y trabajador, se dé cuenta de los verdaderos problemas del estado….

Las rápidas del Chaneque
…Causó mucha sorpresa el hecho de que se acusara que un tal José de Jesús Ramos Garrido quién se señaló de ser secretario particular de Manuel Emilio Martínez de Leo, cuando quién tiene esta posición es el ingeniero Raúl Martínez Rico, pero se tiene que investigar esta denuncia social, no vaya a ser un líder o gestor que se esté aprovechando de las necesidades de los campiras, ojalá pongan cartas en el asunto.

….Ahora resulta que el Secretario de Sedesol Jorge Carvallo Delfín anda haciendo su “equipo político” con miras a la elección federal con puro cartucho quemado cómo ex alcaldes de San Andrés y la reciente inclusión del ganadero Félix Castellanos Rábago quién en vez de ayudar a las aspiraciones del Lerdense, pide a gritos que lo ayuden, y eso mismo hizo Carvallo, esperemos que le ahora sí le dé resultados y no esconda a la hora de tirar las patadas.

…Calladamente y sin tanto espaviento Manuel Rosendo Pelayo y Jorge González Azamar están cabildeando la llegada de una extensión de la Universidad Veracruzana a la región de los Tuxtlas, es más ya han tenido acercamientos con el rector de esta casa de estudios, así como el vicerrector Alfonso Gerardo Pérez Morales quién aseguró que se le ve mucho futuro a esta iniciativa del presidente municipal de San Andrés. Bien.
A sus órdenes.
@IvanKalderon
calderon131@hotmail.com
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