lunes, 21 de julio de 2014

¿Bienio en Veracruz?

Iván Calderón
Perfilando

  Tal vez pasará en Baja California, Tamaulipas y en Veracruz.
  El presidencialismo aplicado en la esfera gubernamental puede ser inminente y luego de tanto alboroto se aprobaran finalmente los célebres dos años de gobernador.
  Los estados homologarán las elecciones para preparar la sucesión del presidente.
  Aunque la ley electoral solo obliga a emparejar una sola elección, se presume de un empate parejo.
  En Veracruz se había enfriado el tema, pero Javier Duarte entre tantos cambios administrativos e inconvenientes financieros volvió a avivar el argumento de los próximos dos años de mandato.
  El golpazo puede ser brutal.
  Quién sabe si con línea o sin indicaciones del altiplano Duarte de Ochoa aceita desde ya su aplanadora en el congreso local para aprobar este periodo administrativo.
  Las consecuencias de dos años de gobierno serán múltiples, negativas o positivas todas ellas serán adheribles a quién venga.
  Hay que recordar que los dos años de gobierno serán obligatoriamente por elección directa y secreta.
  Es una sandez la opción de una administración nombrada por el congreso donde todos se pongan de acuerdo.
  Aparte de absurdo, es inconstitucional.
  Al contrario, quién sea candidato a gobernador por la línea tricolor, tendrá que ser una persona respetable y respetada.
  Además de esto deberá de contar con fuertes relaciones con la federación, y sobre todo hacer enmudecer con argumentos concretos a los Yunes azules que sin miedo a nada se la jugarán el todo por el todo.
  En fin, el que le entre al toro por los cuernos deberá que tener tanta fuerza electoral para enfrentar la difícil tarea de convencer a los veracruzanos de que el PRI es de nuevo la mejor opción.
  Hay que decirlo, dentro de esta tesis Duartista cambia por completo el esquema político del estado.
  Con el bienio veracruzano que relanzó Duarte se abren nuevamente las posibilidades para que algún integrante de la Prosperidad se convierta en el próximo mandatario.
  Y ya salieron los valientes.
  En este supuesto periodo están alzando discretamente la mano Erick Lagos Hernández, Jorge Carvallo Delfín y Alberto Silva Ramos.
  El último de los tres salió entrón, respondón y seguramente para el estado y la federación él será el valiente, pero sobre todo, el viable.
  Alberto Silva Ramos pudiera ser el veracruzano que reúna los requisitos para enfrentarse en una elección de transición sumamente difícil.
  Este ejercicio debe de permitir al Revolucionario Institucional permanecer en el poder y además de esto operar correctamente para la sucesión de veracruzana y de Peña Nieto en el 2018.
  ¿Los argumentos para los otros?
  A Erick aunque esta idea fue creada para él, lo sigue la negra sombra de Fidel, y si Carvallo no puede con el distrito XIX de los Tuxtlas, de ningún modo podrá con Veracruz.
  El cisne o pavo real, calladamente está operando en el territorio jarocho.
  Beto Silva se ha convertido en el hombre fuerte del gabinete.
  Desde la Coordinación de Comunicación Social se coronan las decisiones difíciles de gobierno.
  El próximo candidato a diputado federal por Tuxpan tendrá los reflectores encima y poco a poco está construyendo un futuro que le depara muy prometedor.
  Pero hay que esperar, aún falta mucho para el fallo final.
A sus órdenes.

@IvanKalderon
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