martes, 22 de julio de 2014

La selfie del Cisne


Salvador Muñoz
Los Políticos

Narcisismo digital. Así podría catalogarse a quien hace del “Selfie” (tomarse una foto a sí mismo) un modo de vida en las redes sociales. Digo, de cierto modo, exagerando, porque las redes sociales no dejan de ser en su primera instancia, un diario personal que bien puede ser abierto al público o no, aunque la mayoría de las personas opta por dejarlo a la exposición de todo mundo.
Selfie significa “autofoto”, que en términos primarios, viene siendo cuando uno enfocaba un plano, ponía “temporizador” a la cámara, y salía corriendo al frente para salir en la foto con toda la familia. Ahora, gracias a la tecnología, basta apretar dos botones y listo, se toma la foto a sí mismo.
Aunque hay que recordar que las primeras “Selfies” se hicieron retratando la imagen reflejada en un espejo… y entonces se volvió una moda que dio lugar a diversos estudios que concluyeron a lo que hoy llamamos Narcisismo digital.

II
Cual chamaco, aparece Beto Silva tomándose una selfie mientras está tumbado en una cama. Voces a favor. Voces en contra. Piropos y hasta burlas generó su foto. Nada extraordinario. Es lo normal cuando alguien se expone en las redes sociales. ¡Imaginen que hubo quienes lo criticaron porque perdía el tiempo subiendo su selfie a las redes sociales! Sí, porque en nuestro universo, cuando contratamos a un servidor público, ¡lo queremos trabajando las 24 horas!
¿Narcisista digital? No creo… a lo más que leo en sus espacios virtuales a Beto Silva son notas concernientes a su trabajo como coordinador de comunicación social y de sus escaramuzas recurrentes en twitter contra Miguel Ángel Yunes Linares que si bien, son estériles para la sociedad, el morbo por ver “mole” a veces es más fuerte para los políticos.

III
Luego entonces, si cotidianamente Alberto Silva Ramos usa su Facebook para transmitir información que genera Gobierno del Estado y sus rounds de sombra con Yunes Linares, ¿qué originó este desliz ególatra con su foto? Ayer comentábamos que, en un dejo de caballerosidad, Alberto Silva había cedido su lugar a Gina Domínguez… ¡La psique es cabrona! ¿No será que en un arranque del subconsciente ya no buscó quién se la hizo sino quién se la pagara? Y es que para nadie escapa que en el Gabinete tenemos a nuestros politico-metrosexuales que, bien o mal, gustan de pavonearse cada vez que tienen oportunidad…
Ahí tienen a Jorge Carvallo, cabello engomado, nariz respingada y sonrisa tipo parálisis facial; o qué me dicen del hipster Erik Porres Blesa con ese aire de “Cha Noble” (Nosotros los Nobles); Alberto Silva Ramos, el señor elegancia en la retórica que se permitió en esta ocasión lucir las sienes de zorro plateado; y la última adquisición del Gabinete: El Muñeco de Sololoy, “El Culín para los Cuates”, Luis Angel Bravo, un dandy de las Leyes…
Es claro que el ratting de la metrosexualidad lo tenía El Muñeco de Sololoy pero con esta selfie, Silva Ramos jaló los reflectores quizás siguiendo los lineamientos del amigo Albantro Delgado para tomarse una buena autofoto:
1) Ve a tu ropero... ¡vamos!, seguro tienes una camisa con hombreras tipo Yoshio o Locomía, de preferencia blanca. Si no está blanca no importa, eso quiere decir que es una reliquia ochentera.

2) Sostén la cámara con ambas manos. Esto te dará estabilidad y hará lucir las hombreras de tu Yoshio-camisa.

3) Busca el ángulo que más te haga parecer a Marcos Salas.

4) ¡Sonríe cabrón! que no todos tienen un guardarropa ochentero.

5) Triunfa…

Pero no creemos que haya seguido el de Lulú López:
1.-Naces.

2.-Creces.

3.-Te haces funcionario.

4.-Te bronceas para verte "bonito".

5.-Te tomas una selfie.

6.-Eres un inútil...

IV
Dando una segunda checada a los comentarios en el muro de Facebook de Silva Ramos, lo llenaron de piropos que si bien, las damas que lo aluden lo podrían definir al estilo Carlos Loret de Mola: “¡Chulada de imagen!”, a mí no deja de recordarme ese himno de humildad y sencillez que interpretó Rigo Tovar con su canción “Perdóname mi amor”, cuya letra dice así:
“Perdóname mi amor por ser tan guapo,
simplemente es un regalo Celestial,
que quieres las mujeres me persiguen
me han convertido en su objeto sexual.

Perdóname mi amor por ser tan guapo,
inexplicable lo que tengo que sufrir
las mujeres me seducen me enamoran
yo simplemente me tengo que dejar.”

Aunque en realidad, Silva Ramos no da paso sin huarache. Mide cada acción y saca conclusiones. El asunto es saber qué pretende con su selfie. Al tiempo...

smcainito@gmail.com
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