jueves, 31 de julio de 2014

Luis Ángel Bravo, funcionario que no funciona

Armando Ortiz
El Hijo Pródigo

Con el tiempo he ido aprendiendo que un buen subordinado es aquel que evita que los problemas lleguen a su jefe. Un funcionario público, de cualquier oficina, que dependa de un secretario de gabinete, o incluso un secretario de gabinete que dependa de un gobernador, es un dique y debe tener bien claro que una de sus mayores responsabilidades es evitar que los problemas lleguen como torrente a su jefe. Todavía más, un subordinado no debería causar problemas a su jefe. Y si es su jefe el que se está metiendo en problemas por falta de criterio o de buen juicio, un buen subordinado debe también ser un gran asesor y con la confianza que se ha ido ganando por sus acertadas acciones, podría evitar que su jefe se meta en problemas.
Pero si el funcionario subordinado es por demás obtuso estará creando, consciente o inconscientemente, escenarios de conflicto que afectarán el ejercicio de gobierno de su jefe; en pocas palabras lo estará empinando constantemente.
Esto lo decimos porque algunos de los subordinados del gobernador Javier Duarte están creando escenarios de conflicto que ponen al estado de Veracruz en el contexto nacional como un estado que reprime a sus periodistas.
En las últimas semanas el “inmaculado” procurador, Luis Ángel Bravo, ha estado empinando a su jefe. Ya nos había llegado el rumor de que el señor pensaba con las vísceras. Se siente tan calificado para cualquier puesto público (primero estuvo en el IVAI) que se atreve a demostrar que su palabra es la que vale.
Pudiendo dejar que la ley se ocupara del caso Maryjose Gamboa, intervino e inusualmente concertó a una conferencia de prensa donde declaró que la periodista podría purgar una condena de 6 a 15 años en una prisión. Luego en el noticiero de Carmen Aristegui, uno de los más escuchados en la República, señaló que sólo sus dictámenes eran los válidos y amedrentó señalando que los que presentarán otro tipo de dictámenes se la iban a ver con su justicia. Por supuesto el caso ya llegó a niveles nacionales y Veracruz es presentado como un estado que reprime periodistas.
Como si ese escenario de conflicto no bastara, el “inmaculado” procurador se reunió el día martes 29 de julio con el líder de los 400 pueblos y con Reynaldo Escobar, anterior procurador de Veracruz, quien también empinó en varias ocasiones a su jefe. Saliendo de esa reunión César del Ángel ya llevaba línea para acudir al día siguiente, con su horda de mujeres, al domicilio de la periodista Claudia Guerrero, para agredirla.
Hace algunas semanas me encontraba con Claudia Guerrero en una cena a la que nos invitara Vicky Hernández, la encargada de prensa del Congreso. En esa cena Claudia recibió una llamada en la que le avisaban que los 400 pueblos se dirigían a Xalapa con el propósito de protestar frente a su domicilio. La periodista de inmediato buscó la manera de evitarlo. Habló con un compañero periodista que la puso en contacto con el secretario de Gobierno, Érick Lagos. Le expusieron el riesgo que corría Claudia Guerrero y Érick, de alguna manera evitó que los 400 pueblos agredieran, al menos en esa ocasión, a la periodista.
Eso es lo que debió hacer Luis Ángel Bravo, el procurador que se reuniera con César del Ángel y con Reynaldo Escobar. Pero no lo hizo, porque el “muñeco de sololoy” como lo llaman en las redes sociales, piensa con el estómago, piensa con el rencor. Antes bien recordó que la periodista había puesto al descubierto su “inmaculado” pasado y prefirió, en el mejor de los casos, pecar de omisión, en el peor de los casos, contribuir a la agresión.
Debido a ello el caso de la agresión a Claudia Guerrero ya trascendió. Celeste Sáenz de Miera en su programa Voces del periodista la entrevisto a nivel nacional; ya el corresponsal de la revista Proceso sacó una nota sobre la agresión; Artículo 19 ya está monitoreando el caso y hasta se entrevistó con la afectada.
Otra vez Veracruz es noticia y aparece en el panorama nacional como un estado que reprime a los periodistas, todo gracias un funcionario que no le funciona a su jefe.

Postdata 1: Lo que le espera a la CNC
El nuevo líder de la CNC, el diputado por Chicontepec, Édgar Díaz Fuentes organizó una rueda de prensa en el café Parroquia de la calle de Zaragoza. Para ello pidió a dos o tres acomedidos que reunieran a algunos campesinos cafetaleros y a varios reporteros el día miércoles 30 de julio a las 10:00 de la mañana. Por supuesto llegó tarde. Pero eso fue lo de menos, cuando terminó la conferencia de prensa se retiró sin pagar la cuenta. Por lo que los meseros acudieron con uno de los acomedidos, un señor de la tercera edad que tuvo la mejor intención de quedar bien. Pues a él le iban a cobrar los casi 6 mil pesos de consumo. Pero como no pudo pagar, pues no le correspondía, lo retuvieron por horas, esperando a que el líder soltara el billete para pagar. Cinco horas tuvieron que pasar para que un personero acudiera a liberar al adulto mayor, que por cierto sufría de incontinencia. Eso es lo que le espera a la CNC, un pinche líder que no paga ni sus cuentas y que abusa de los adultos mayores, dejándolos como prenda de sus deudas. Eso sin contar sus antecedentes como agresor de periodistas, asunto que por cierto tenemos muy bien documentado.

aortiz52@hotmail.com


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