domingo, 13 de julio de 2014

Migración infantil, tema espinoso

Ricardo Vázquez Salazar
Esfera Política

La migración infantil no es un tema nuevo, sin embargo, es un fenómeno que va en aumento como lo ha señalado la Unicef y otros organismos internacionales calificados; catalogado como una anomalía cruda y lamentable por tratarse de menores de tan corta edad que arriesgan su vida, lo que nos lleva a pensar que es tan sorprendente la mentalidad de los niños de hoy en día; son tan fuertes sus motivos que los lleva a aventurarse sin acompañamiento para lograr llegar a los Estados Unidos.
Decenas de miles de infantes son detenidos cada año por efectivos de la Border Patrol; tal es el caso del niño Alejandro de tan solo ocho años, que aparece en una imagen que dio la vuelta al mundo, tomada por la fotoperiodista del New York Times, Jennifer Whitney, en la que se observa el momento en que un agente de dicha corporación verifica el único documento con el que cargaba el pequeño: su acta de nacimiento.
La migración infantil es un fenómeno tan cruel que no da lugar a la indiferencia, ese debió haber sido el motivo para que el comunicado dominical del día de ayer abordara el tema titulado: “De la migración de los niños a la crisis humanitaria”, emitido por el presbítero José Manuel Suazo Reyes, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de Xalapa, al indicar:
- Es un hecho que muchos migrantes adultos, que viven y trabajan en Estados Unidos se separaron de sus familiares, obligados por diversas situaciones, la más común es la falta de empleo o de un trabajo bien remunerado, en este sentido la razón de la migración es para buscar un mejor futuro que ofrezca mayores posibilidades económicas. Las personas se arriesgan y dejan su casa para buscar el país de las “muchas oportunidades”.
- Otra razón que ya se está haciendo común en México es el terrible flagelo de la violencia y la inseguridad. La violencia ha destrozado y dividido a muchas familias. Muchos tienen que abandonar sus campos, sus propiedades y sus familias, porque está de por medio la integridad de sus vidas o sus familias. Las extorsiones, los secuestros, los asaltos y la violencia generalizada es una máquina que produce también migrantes y no parece haber nadie que lo controle. La gente se tiene que ir porque no pueden soportar más la situación. Y si a esto le agregamos el enfado social y los desencantos por la corrupción por parte de los que dirigen los destinos de nuestros pueblos y los servidores públicos, el escenario entonces se vuelve más desafiante.
- Al ser detenidos en la frontera, se agrava su situación al querer devolverlos ya que no hay persona alguna para entregarlos en custodia y devolverlos a su lugar de origen; la situación se puede hacer más delicada si estos menores caen en manos del crimen organizad, en la trata de personas, explotación sexual o la incorporación a actividades ilícitas. Lamentablemente no existe en nuestros países un sistema de seguridad social y familiar que responda con programas de atención y formación a muchos niños huérfanos, niños abandonados por sus padres o dejados en custodia.
El comunicado dominical concluye al hacer mención de la Declaración Conjunta de los obispos de Estados Unidos, México, El Salvador, Guatemala y Honduras, del pasado 10 de julio de 2014, en la que han solicitado al gobierno de Estados Unidos emitir una declaración de crisis humanitaria, con la esperanza de que haya una corresponsabilidad regional y compromiso para implementar medidas integrales y articuladas para garantizar el interés superior del niño y adolescente.
Sin que haya necesidad de agregar más, contundente sin duda el mensaje dominical emitido por Suazo Reyes, que hoy ocupa el lugar que dejó el padre José Juan Sánchez Jácome, quien durante casi siete años desempeño un buen papel como vocero de la Arquidiócesis de Xalapa, de manera objetiva, aunque en muchos casos sus comunicados resultaran incómodos para algunos.

rvazquez002@Yahoo.com.mx
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