viernes, 18 de julio de 2014

Pensiones

Salvador Muñoz
Los Políticos

Me resulta difícil entender la molestia de los pensionados… de su manifestación frente al Congreso local… de sus reclamos ante una reforma que, como la pintaron los diputados del PRI, como Lalo Robles Castellanos (sí, es del PVEM pero habla como del PRI), ¡está a toda madre! Todavía más: me complica en demasía entender que cuatro diputados de oposición salgan a tribuna a despotricar contra las reformas que se dieron en el Instituto de Pensiones del Estado… en verdad, no lo entiendo y es por una simple razón: No cotizo en Pensiones ni en el Seguro Social.
Y como yo, es posible que millones de veracruzanos se encuentren en las mismas condiciones…

II
Por eso mismo, les decía que me parece increíble ver a un Julen Rementería, Fidel Robles Guadarrama, Jesús Alberto Velázquez Flores y Cuauhtémoc Pola Estrada (quien llamó la atención de los diputados Cuauhtémoc Pola y Callejas Arroyo cuando pasó a Tribuna porque no prestaban atención) defendiendo a los pensionados mientras que del otro lado, una mayoría priista defendía la reforma.
La democracia en nuestros Congresos es rara. En lugar de defender la representación popular pareciera que se defiende la representación partidista disfrazada de “democracia mayoritaria”, es decir, no porque la mayoría diga que está bien, tiene que estarlo.
Así que, para no errarle, le cuento a continuación, algunas perlas de la “minoría democrática”, de ésa que optó por defender a parte de un pueblo, los pensionados, a diferencia de quienes optaron por defender a un sistema.

III
Del diputado Jesús Velázquez:
1) El mayor contribuyente al desfalco del IPE es Miguel Alemán Velasco, quien vendió el Hotel Veracruz (en el Puerto) a Carlos Slim, así como el Hotel Tajín a los dueños de Banamex. Además, desapareció el cine del Hotel Xalapa y los del puerto jarocho. El Hotel Chachalacas fue concesionado al grupo Posadas y aunque Fidel Herrera lo recuperó, vino a darle al IPE otro tiro de gracia: Crea una especie de organismo descentralizado para manejar los hoteles Xalapa y Chachalacas con el invento de 40 a 50 puestos ejecutivos. Sueldos, entre 25 mil y 50 mil pesos a jefes que eran (así lo dijo el diputado) para amigos, novias y amantes del gabinete fidelista.

IV
Del diputado Cuauhtémoc Pola Estrada, quien da las malas de la Nueva Ley de Pensiones:
1) No hay consenso necesario entre las verdaderas bases sindicales y trabajadores al servicio del Estado.
2) Se incrementa de 60 a 65 años la edad para jubilarse. En pocas palabras, se obliga a la persona a que labore hasta los 65 años sin tomar en cuenta que ya muchos no se cuecen al primer hervor.
3) Piden a pensionados que aporten un 12% de su pensión al IPE para recuperar lo que otros se llevaron. El incremento a la cuota de uno por ciento no sólo es en el salario base, sino también en su sobresueldo, prima de antigüedad, compensaciones y otros.
4) Desaparecen préstamos para adquisición de vivienda y sólo se limitan a que gestionen préstamos con instituciones financieras. (Siendo sinceros, hace ya muchos años que no se da préstamos para adquirir casas… a lo mucho, préstamos para reparación de daños en el domicilio…)
5) Antes, el trabajador se jubilaba con su último sueldo percibido (como Reynaldo Escobar Pérez… arriba de 80 mil pesotes), ahora se pretende que con base en un sueldo regulador promedio de su sueldo de los últimos diez años, se otorgue la pensión.
6) Se incrementa de 60 a 70 años la edad del cónyuge o concubino para tener derecho a la pensión ¿por qué no reducir la edad?
7) En el caso de pensión por invalidez, si el trabajador tiene algún otro trabajo, se le cancelará la pensión. ¿Por qué condenar a un pensionado a vivir sólo de lo que le dé el IPE?

V
No soy pensionado… ni tengo seguro… por eso no entiendo la preocupación de los manifestantes en el palacio de Encanto la mañana de ayer… por eso me cuesta trabajo entender que sólo cuatro diputados, de un total de 50, defiendan a la gente mientras que un alto porcentaje legislativo defienda no al instituto, sino a un Sistema.
¿Recuerdan cuando a muchos trabajadores de Gobierno los amenazaron las empresas con quitarles su carro porque no pagaban y hasta llegaron al Buró de Crédito? Los trabajadores llegaron a las agencias con sus documentos y mostraban el descuento que en Sefiplan les hacían para el pago del carro… ¡ah! es que Sefiplan “no enteraba” de esos descuentos a las agencias automotrices… y si así lo hicieron con los trabajadores, ¿por qué no pensar que tampoco, durante muchos años, se ha enterado al IPE de los descuentos que se les hace a los empleados para ir haciendo el cochinito de sus pensiones? Quizás más que hacer reformas al IPE lo mejor sería hacerle justicia y “entambar” a quien se lo haya chingado.

smcainito@gmail.com
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