martes, 9 de septiembre de 2014

Notarios y corrupción


Luis Alberto Romero
Hora Cero

Durante su más reciente visita a Veracruz, el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, puso en marcha la campaña nacional “Septiembre, mes del testamento 2014”, que consiste en la promoción de ese recurso legal, que permite evitar problemas en asuntos relacionados con la herencia de bienes.
Dentro de ese programa oficial, los notarios del país bajan sus honorarios en un 50 por ciento.
Para fomentar la cultura testamentaria, la Secretaría de Gobernación y la Asociación Nacional del Notariado Mexicano determinaron extender la citada campaña a todo el mes de octubre y durante este periodo, los interesados de Veracruz podrán testar mediante un pago de mil pesos, más 214 por derechos de registro.
En el marco del inicio de esa campaña nacional, el gobernador Javier Duarte anunció la iniciativa de una nueva Ley del Notariado para el Estado de Veracruz, que pondría a la vanguardia a la entidad en el tema de la facultad fedataria.
En síntesis, el documento turnado por el gobernador a la Legislatura establece nuevos mecanismos de seguridad e incorpora los avances tecnológicos, como la firma electrónica, a las funciones de los notarios.
En Veracruz, la Ley del Notariado ha sido modificada en reiteradas ocasiones; las más recientes fueron las de 2004, 2009 y 2012.
Actualmente hay 308 notarios públicos en las 21 demarcaciones en que está dividido el territorio estatal. Lugares como Xalapa, Córdoba, Coatzacoalcos y Poza Rica están ya saturados de notarios; ni qué decir de Veracruz, que cuenta con 64 despachos de fedatarios; Xalapa tiene más de 50, a pesar de que la propia Ley del Notariado vigente establece, en su Artículo 6, que la proporción no debe pasar de un notario por cada 25 mil habitantes.
Esa saturación en la oferta de los trámites propicia irregularidades como la invasión de demarcaciones: notarios que tienen oficinas y prestan servicios en lugares que no les corresponden; es un tema común, hay quejas pero no acciones debido a las lagunas legales que prevalecen y a la imposibilidad de acreditar y demostrar esas prácticas, que son prohibidas en el Artículo 5 de ese ordenamiento.
Hasta hoy, en el combate a la corrupción de las notarías veracruzanas hay avances, pero éstos han resultado insuficientes: existe un antecedente en Coatzacoalcos en la Notaría Pública Número 14 de Enrique de Jesús Aguilar Urcelay, a la que la Secretaría de Gobierno le retiró la patente y ordenó la suspensión definitiva por las muchas irregularidades detectadas.
Desgraciadamente, hablar de los notarios veracruzanos es referirse a una larga e insultante cadena de corrupción y deshonestidad.
Precisamente, para combatir los actos de corrupción, Veracruz está a punto de contar con una nueva Ley del Notariado. Se espera que este documento establezca candados para la creación de más notarías en la entidad y que prohíba la invasión de demarcaciones, queja que es frecuente desde 2009.
Lo deseable, en todo caso, es que las nuevas disposiciones se conviertan en un blindaje contra la corrupción de los notarios de la entidad, faciliten y mejoren el servicio de los fedatarios a la población veracruzana. @luisromero85
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