jueves, 7 de noviembre de 2013

Los maestros, ¿carne de cañón?

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Juan Ciudadano

Los Gobernados / Diario Presencia

Renato Tronco ha de tener un manual para tontos. Y cree que se lo puede aplicar a cualquiera, a los campesinos, a los ganaderos, a los obreros, a los albañiles, a los priistas y hasta al mismo Fidel Herrera y a su títere Duarte. Pa’ todos tiene y que van a tener que aguantar.
Les toca el turno a los maestros. Renato Trinquetes los quiere endulzar, hacerlos suyos y usarlos como carne de cañón en la próxima elección por la presidencia municipal de Las Choapas, una vez que el TRIFE le puso en un máuser y le invalidó el triunfo a su hermano Miguel, el Ratón Miguelito, por fraude electoral.
De pronto, como si un rayo de luz lo hubiera iluminado, se convirtió en el amigo del magisterio. Le habla a los maestros, les dice que Juan Nicolás Callejas Roldán, el hijo del Pirata Morgan, o sea Juan Nicolás Callejas Arroyo, el mandamás de la Sección 32, es un jijo derejija, que le disparó fuego amigo en la elección municipal y que operó para el PRD.
Renato quiere que los maestros se olviden de lotrácala que es. Se lanza contra Callejas para convertirse en el héroe del magisterio choapense, algo como si Callejas es el malo, Renato es el bueno. Y así se queda con el voto del magisterio.
A otro perro con ese hueso. Renato no quiere a los maestros, pero pretende utilizarlos para tener votos en la elección extraordinaria, que sean pues, su carne de cañón.
Cree que su manual para tontos le habrá de funcionar con los maestros.
En Xalapa, cuando tomaba posesión como diputado local, se lanzaba contra Juan Nicolás Callejas Roldán. Lo acusaba de traidor, de los que dio línea para votar contra Miguel Ángel, su hermano, candidato del PRI-Verde a la presidencia municipal.
Quiere así cachar la rebeldía del movimiento magisterial, de los que se oponen a la reforma educativa, de los que traen de cabeza a Juan Nicolás Callejas Arroyo y de los que ya ni respeto le guardan al gobernador Javier Duarte.
La maniobra de Renato Trinquetes es tan obvia.Quiere montarse en los maestros para que le pongan sus votos a la próxima elección extraordinaria y él pueda seguir controlando la alcaldía. Después les va a dar una patada en el trasero, cuando ya no necesite de ellos.
Lo de Xalapa, lo que dijo de Callejas Roldán es parte de su lucha de poder contra Callejas Arroyo. Renato es un doble cara y hace un doble juego. Ante Fidel Herrera es servil, pero es cómplice de las marrullerías del senador Héctor Yunes, con quien trae proyecto para que éste sea gobernador, aunque Fidel y Duarte se la rasquen.
Renato no es defensor de libertades. Es un oportunista que pretende convertir a los maestros en carne de cañón de sus intereses palaciegos. Mucho menos es un “político” cuyo interés sea la educación. Eso está documentado. En sus dos alcaldías, su obra pública ha sido prácticamente nula en infraestructura educativa.
La educación le produce urticaria. El problema no es que no haya terminado ni la primaria, aunque por ahí presume que ya “es licenciado”. Sí, ha de ser licenciado en transología con especialidad endelincuenciología por la Univesidad Interplanetaria deZuñiga. Ni remotamente pasaría el examen de admisión en el kínder. Su problema es su descoyuntada soberbia e ignorancia, que lo convierten en un depredador social.
Usa a los estudiantes como repollos en sus actos de gobierno o en sus campañas electorales. Los lleva para el aplauso, para sonar la matraca o para hacer bulto. Así hizo con el COBAEV 43 en un evento enIxhuatlán del Sureste, donde hasta el equipo de sonido del plantel indebidamente pusieron.
Usó la secundaria Lázaro Cárdenas de Las Choapaspara coaccionar el voto a favor de los candidatos del PRI y todavía le arranca un desplegado al director de plantel agradeciendo a “nuestros candidatos Miguel y Renato”. Ese plantel es el del robo de la energía eléctrica, por lo que la CFE les cortó el suministro. Renato ahí había metido al Grupo Suma a cubrir el adeudo. O sea, primero crea el problema a través del director y luego lo resuelve.
Renato se pasa de berenjena. La educación no le importa pero sí los maestros, los que votan. Como alcalde no apoyó a las escuelas. Fue apático y ni siquiera participaba en los actos cívicos, como en su momento denunció el coordinador sindical de la Sección 32 del SNTE, Fernando Girón Salas.
Renato miente cuando dice que está contra Callejas. Si así fuera en su ayuntamiento no hubiera encubierto y solapado al regidor sobrino de Juan Nicolás, ni en la planilla de Miguel Ángel hubieran cedido espacios para los callejistas.
La treta es clara. Ahora quiere mangonear al movimiento magisterial para que le den votos en la elección extraordinaria, si es que su hermano Miguel Ángel vuelve a ser candidato del PRI. Por eso ahora se lanza contra Callejas, por que así lo dice su manual de tontos, el que le pretende aplicar a los maestros. Sólo por eso.

(Comentarios y tips a: losgobernados@gmail.com)
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