jueves, 3 de abril de 2014

Bermúdez Zurita

Salvador Muñoz
Los Políticos

Mi suegra escuchó los disparos y desde la terraza de la casa vio cuando pasaron rápido dos patrullas con las armas listas, como si emularan al Gobernador: “Si nos agreden, abatimos”. En las redes sociales ya daban cuenta de un tiroteo. Mi esposa, quien acababa de llegar a casa de la suegra, llamó y me preguntó si sabía algo. Le comenté lo poco que había leído, cuando cayó la noticia por Alberto Silva vía Facebook y empecé a leerle: “Operativo de la SSP en la colonia sumidero de Xalapa una patrulla fue atacada y repelió la agresión. Hay un presunto delincuente herido. Asimismo se logró asegurar dos unidades. No hay víctimas, no daños a terceros. Más información en unos minutos”.
Una buena y una mala en torno a este suceso allá en el Sumidero de Xalapa:
La primera: La pronta respuesta de Comunicación Social al respecto por los mismos canales donde se difunde la noticia.
La segunda: Me encuentro a una vecina, cerca de las seis de la tarde, mientras paseo con Harry, y me cuenta que sobre la avenida, antes de cruzar la vía del tren, vio cómo una patrulla detiene a un auto, hacen descender a una mujer con niños, la revisan; revisan el carro. Voltea por un instante, y ya no ve a la mujer. Sólo el carro con las puertas abiertas. Se distrae de nuevo y al volver la vista, ni patrullas ni auto… no sabe si siguieron caminos diferentes o uno solo.
Llego a la casa y un amigo me comenta vía Facebook: “Después de la balacera en el Sumidero, los polis no saben ni qué hacer... Andan nerviosos y agreden a todo el que les parezca sospechoso. Se quisieron llevar a dos chavos por tomar fotos. Los vecinos tuvieron que intervenir. Definitivamente esta policía no tiene capacidad de reacción”.
Se agrega el caso del amigo Román Cotera. Mismas circunstancias.
Se repite: ¿Qué va a pasar cuando la mayor parte de los ciudadanos contamos con dispositivos para grabar o tomar fotos ante un elemento de Seguridad que se siente agredido cuando se hace un video o fotos? ¿Por qué obligar a un ciudadano a borrar las fotos? Hay cosas que no entiendo.

II
La (in)Seguridad nos permea a todos. Cada quien tiene una percepción propia. Pero al final, repercute en una sola figura: Nuestras autoridades. Algunos pueden enfocar a éstas en el presidente municipal, cuando se requiere de alumbrado, por citar un simple ejemplo; otros, en la Policía (entendiendo ésta como Policía Municipal o Seguridad Pública); y hay quienes pueden hacerlo en el Gobernador… creo que los conceptos pueden ser aplicados de acuerdo a la circunstancia del sujeto víctima de la Inseguridad…
Por ejemplo, en Perote, tras el “abatimiento” (palabra usada por el Gobernador hace poco) de diez presuntos zetas, la presencia de marinos y tanquetas es poco usual en sus habitantes, aun cuando hay una base militar en la zona… les parece raro, incómodo, tanto, que el alcalde Paul Martínez Marie ya ni se deja ver… todos los eventos que organiza son desde la seguridad de casita.
Muy al contrario en la zona conurbada de Veracruz-Boca del Río donde quisieran ver más fuerzas desplegadas por todas las avenidas, principalmente en los Bancos… ¿cuántos bancos son los asaltados de diciembre a la fecha? ¿Diez? ¿quince? ¿Quizás 20? ¡Pareciera que Alfredo Ríos Galeana, el asaltabancos más famoso de México, estuviera haciendo de las suyas en Veracruz!
Pero les digo, la percepción de (in)seguridad es diferente en cada lugar… unos piden más, a otros les extraña tener tanta…

III
Después del espaldarazo del Gobernador a Arturo Bermúdez Zurita para que siga al frente de Seguridad Pública, creo que el titular de esta dependencia es tenaz, quizás terco o necio… siendo optimista pudiera pensar en “perfeccionista” y que difícilmente se da por vencido…
El asunto en Seguridad Pública es que vemos que hay constante capacitación en sus elementos así como equipamiento… la inversión en cualquiera de estos dos ramos es de sorprender, y debiera darnos gusto que contemos con un gran equipo de Seguridad Pública, así como nos la pinta el mismo secretario pero… sí, se los he dicho: ¡Amo esa maldita preposición! Ante el reclamo terso, mediador, suave pero enérgico por tanto pinche problema de inseguridad, hubo una respuesta similar, así, tersa, suave pero enérgica:
“Si me devuelve mis 900 elementos que están cuidando a sus amigos, a sus funcionarios, a las novias de sus amigos, a los hijos de sus amigos, en dos meses bajo los índices de delincuencia”...
Por supuesto, abogando por un secretario de Seguridad Pública, pudiera pensar que la tenacidad, entrega, tozudez de éste, sólo tiene un obstáculo con el que ha chocado y no es precisamente la delincuencia organizada… se llama Política, y a veces es peor que los criminales.
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