miércoles, 23 de julio de 2014

Osiel Castro y la palabra de Duarte


Salvador Muñoz

Los Políticos

El gobernador Javier Duarte de Ochoa dijo en su conferencia de prensa del lunes que los empresarios veracruzanos “se deberán de preocupar cuando no se les deba nada, pues significa que ya no se les está contratando nada a los proveedores locales” y agregó que han venido pagando puntualmente a la vez que reconoció que hay algunos retrasos. Sin embargo, el asunto se complica cuando en esos “retrasos” van de por medio personas que se queden sin sustento para llevar a su familia, sin empleo, y aún peor, hasta posibles actos de intimidación por andar cobrando.

II
Un documento llegó a la Oficina del Gobernador. No es nada extraordinario pues tooodos los días, hay infinidad de papeles que reciben con atención al mandatario estatal, pero entre éstos, destacó uno en especial donde expone un fraude que ha hecho Osiel Castro de la Rosa, director del Instituto Veracruzano de Bioenergía, donde involucra al Gobierno estatal. ¿Le sorprende? ¡Claro que no! ¿por qué? Porque no es la primera vez que este funcionario del Gobierno de Javier Duarte se ve envuelto en escándalos diversos, tanto cuando era “panista” como hoy, que es “priista”.
Sí, legendarias sus fotos “en pelotas” con algunas damas en paradisiacas playas. O qué decir de su fallido intento de “charolazo” con una placa de Diputado federal cuando era realmente funcionario estatal, al ser intervenido por autoridades del DF por conducir ebrio… ¿cuáles fueron las palabras del Gobernador de este lunes, cuáles eran…? ¡Ah! ¡Ya! “El Estado está obligado en hacer cumplir la Ley y cumplirla”... quizás como aquí no hubo muerto, “se la perdonaron”...

III
Pero éstos anteriores, son escándalos propios de la vida disipada que lleva este funcionario público donde ha hecho buen uso del sueldo producto de nuestros impuestos (un cliché que me gusta) y ganado con su esfuerzo que ha de ser mucho. Hay otros, donde su actuación, pone por los suelos la palabra del Gobernador. Baste recordar el caso de la empresa Mercados & Negocios, que hace poco demandó por defraudación e incumplimiento de contrato a Inverbio junto con su titular Osiel Castro de la Rosa y otros, debido a la falta de pago por los servicios profesionales prestados por un monto total de tres millones de pesos.
Pero si no fuera suficiente esto para dejar mal parado al Gobernador y su pago puntual que refería el pasado lunes en su conferencia de prensa, ¡aparece este documento por la Oficina del Gobernador ayer por el mediodía!

IV
El diez de abril de 2013, Osiel Castro de la Rosa se apersonó ante René Zacahula Domínguez, director general de Grupo Báltico, en Orizaba. Bajo el argumento de que “representaba” al Gobierno de Veracruz a través de Inverbio, llegó promoviendo un programa piloto llamado “Introducción de Etanol al Parque Vehicular de Taxis del Transporte Público de la zona Conurbada Veracruz-Boca del Río” a iniciar en diciembre de 2013; por supuesto, nomás fue pura calentura porque los taxis siguen con gasolina.
Su táctica, simple: Un pedido de etanol, con el pago correspondiente; después, otro con el pago correspondiente y una vez que lo tenía como cliente, le solicitó un pedido extraordinario por 350 mil litros de etanol para pruebas carburantes, indicando que facturara toda esa cantidad, ya no a Inverbio, sino a Química Astatine SA de CV, con RFC QAS090911IC1 (empresa se supone de Osiel Castro) bajo el argumento de que sería parte del proyecto de Gobierno citado donde Grupo Báltico sería uno de los proveedores asignados para ello.
Fue entonces que obrando de buena fe, Grupo Báltico entregó en especie tres y medio millones de pesos y todavía Osiel Castro de la Rosa esgrimía que no se preocupara René Zacahula, porque Javier Duarte de Ochoa estaba enterado de ello. A catorce meses de ese “atraco”, porque no se puede llamar de otra forma, el directivo de Grupo Báltico urgió a Osiel Castro de la Rosa el pago, por lo que el funcionario de Gobierno citó el 19 de junio, en un hotel de Boca del Río, al orizabeño. Allí, éste le reclamó la cantidad que le debía.

V
A los pocos días de esa reunión, ya en la Pluviosilla, una noche, al salir de su trabajo, René Zacahula se dirigió a la calle donde estaciona su vehículo, justo atrás donde estaba el Romanchus, y fue sorprendido por unas personas que lo atacaron y golpearon. No hubo palabras, no hubo robo… sólo golpes…
A la golpiza, iniciaron llamadas al domicilio de sus padres y al propio, con palabras altisonantes y amenazas.
¿Coincidencia? Puede ser, pero René Zacahula teme por la vida de su familia y la propia y pide por ello, además del pago, la protección del Gobierno del Estado ante cualquier peligro que se cierna sobre de ellos.
El documento que, esperamos, llegue a manos del Gobernador y no lo haga perdedizo Juan Manuel “El Flaco” del Castillo, remata con este párrafo: “Pido su superior intervención para que el Ing. Osiel Castro me pague el adeudo, ya que mi patrimonio fue ultrajado comercialmente, fui engañado, tengo adeudos y mi fallo fue confiar en la honorabilidad del Ing. Osiel Castro en su rol de servidor público y promotor del desarrollo de la agroindustria y del campo veracruzano, por favor, le suplico su ayuda interviniendo a que me pague”.
La palabra de Duarte de Ochoa queda en entredicho por sus funcionarios que lejos de actuar como tal, se comportan como delincuentes, de cuello blanco, sí, pero delincuentes al fin y al cabo. Esperamos la respuesta del Gobernador.

smcainito @gmail.com
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