miércoles, 23 de julio de 2014

Xalapa, un caos

Luis Alberto Romero
Hora Cero

Hace más de una década comenzaron los problemas de movilidad en la capital de Veracruz.
Sin contar los domingos y días festivos, prácticamente todo el año hay manifestaciones; cálculos conservadores estiman que en Xalapa se registran más de mil 200 cada año.
El problema se complica por el enorme número de autos que circulan por las arterias de esta ciudad; si se considera el número de habitantes, podríamos decir que la Atenas Veracruzana es la ciudad que tiene más autos en el país, unos 160 mil ruedan por las calles y avenidas y cada año, más de 10 mil unidades se suman al parque vehicular xalapeño.
Por ello, las últimas 4 administraciones municipales han considerado a la movilidad urbana como un tema de necesaria atención y urgente solución; este es, junto con limpia pública, alumbrado y mal estado de las calles, uno de los talones de Aquiles del actual gobierno municipal.
Hace 9 años, en octubre de 2005, el entonces alcalde Ricardo Ahued Bardahuil anunciaba tres obras que contribuirían a mejorar la vialidad de Xalapa: la construcción del bulevar del Norte, el distribuidor vial de Las Trancas y el Libramiento de Xalapa; fueron útiles, pero ninguna de esas obras resolvió el problema de fondo.
Tres años después, el sucesor de Ahued en la presidencia municipal, David Velasco Chedraui, presentaba el Plan de Movilidad Urbana Xalapa 2009, que incluían el cambio en el sentido de las vialidades, así como circuitos que agilizarían la circulación. Ante las presiones del comercio y los empresarios locales, ese ayuntamiento, de endeble determinación, terminó por doblar las manos y dejar todo como estaba; el plan fue un fracaso.
Ya durante la administración de Elizabeth Morales García, en marzo del año pasado se retomó el tema con el apoyo del gobierno estatal y se presentó el proyecto denominado Movilidad 360, que contemplaba el cambio de sentido en algunas calles, así como pares viales en la capital; de igual manera, la sincronización de semáforos, el rediseño de vialidades, la implementación de 7 circuitos de circulación continua, la instalación de estacionamientos públicos, la reestructuración de las rutas del transporte local y la construcción de 3 terminales para autobuses foráneos. Muy pocas de las acciones anunciadas se llevaron a cabo y el problema se mantiene.
Hoy, la administración que encabeza Américo Zúñiga retomó el tema de la movilidad urbana e inició el análisis de las posibles medidas a implementar: pares viales, cambio de sentido en calles, nuevas rutas para el transporte público, cierre del centro histórico para los automóviles y la instalación de parquímetros.
Algunas de esas acciones ya se han desarrollado, como la que se refiere a un primer cuadro peatonal; se trata de una propuesta de quien fungía en 1989 como presidente de la comisión coordinadora del Centro Histórico de Xalapa, Magno Garcimarrero Ochoa.
Otras son medidas que causarán polémica entre la población, como los parquímetros, sobre todo si no se aclara qué empresa recibiría la concesión de ese sistema, cuánto generaría en términos de recursos para el municipio y qué se ocuparían éstos.
Lo cierto es que si el ayuntamiento de Xalapa pone a la movilidad urbana la misma atención que a los parques y jardines, a la basura, al alumbrado y al estado de las calles, la estrategia estará condenada al fracaso. @luisromero85
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