miércoles, 27 de agosto de 2014

Urge poner orden en el sistema DIF en municipios


Ricardo Vázquez Salazar
Esfera Política

Nuestras más sinceras condolencias a la familia del Ingeniero Guillermo Pozos Rivera, por tan lamentable deceso. Descanse en paz.
Existen tradiciones propias de cada región de nuestro México: la Danza del Venado de las etnias yaquis y mayos de Sonora; los Voladores de Papantla; la Fiesta de la Guelaguetza en Oaxaca y muchas otras más. Pareciera como si en la región Córdoba-Orizaba -como en otros municipios-, se estuviera haciendo una tradición el maltrato o discriminación a personas con alguna capacidad distinta -mal llamadas discapacitadas-.
Casos que señalan esta sintomatología son más frecuentes, los hemos abordado en este espacio; tal fue el caso del vigilante que agredió física y verbalmente a un invidente, al no permitirle el ingreso con su perro guía –sus ojos- a una clínica del IMSS, hecho ocurrido el pasado 23 de mayo en la ciudad Orizaba.
Dos meses antes, en marzo, muy cerca de Orizaba, en Córdoba, el jefe de inspectores de la dirección de Comercio Municipal, un sujeto de nombre Aníbal Olivares, arrebató la mercancía a Simitrio García Cruz de 49 años, una persona discapacitada que para subsistir se dedica a vender chácharas en la vía pública (peines, lentes, relojes). Simitrio que además de que le quitaron la mercancía se quejó: “El gordo, Aníbal Olivares, me recalcó que si yo tuviera dos tiros en la cabeza si me dejaban trabajar, me dijo que la credencial del DIF le valía madre".
La semana pasada comentábamos en esta columna que en los escasos siete meses y medio de la actual administración municipal de Poza Rica, es absurdo que dos personas de la tercera edad hayan fallecido por desnutrición, en el albergue “Casa de los Abuelos” a cargo del DIF, del ayuntamiento que señorea Sergio Lorenzo Quiroz.Lamentables decesos de ancianitos ocurridos por descuido de los responsables.
En la presente semana, el joven Christian Alberto Hernández Vargas, envió a la redacción de portal Alcalorpolitico.com, un comunicado que dirige: A las autoridades correspondientes del municipio de la ciudad de Córdoba, y las que correspondan del Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave y a las autoridades Federales que competa.
Christian Alberto hace saber: “Soy una persona con discapacidad física debido a un accidente automovilístico que me dejó como secuela una cuadriparesia espástica por lesiones medulares completas en las vértebras C-7 y T-1 a caudal; esto significa que no muevo los dedos de mis manos y no tengo sensibilidad ni movimiento voluntario desde el pecho hacia abajo”.
Se queja de que el pasado miércoles 13 de agosto de 2014 fue víctima de abuso de autoridad, maltrato verbal y discriminación por parte de un servidor público que labora como chofer en el Sistema Municipal de Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Córdoba, de nombre Edgardo Martínez.
Hernández Vargas señala que: “El pasado miércoles 13 de agosto de 2014 alrededor de las 7 pm venía dentro del autobús que nos brinda transporte y es propiedad del DIF Municipal; dicho autobús era conducido por Edgardo Martínez de una manera inapropiada al ejercer una velocidad muy rápida. Por mis lesiones medulares yo soy el primero en ser transportado a mi hogar después de nuestra reunión semanal de Personas con Discapacidad en las instalaciones de Frater Córdoba Zona Centro”.
Refiere que en determinado cruce el chófer tomó una ruta distinta a la acostumbrada sin previo aviso, dando lugar a que Christian le recordara que por el tipo de lesiones que presenta él era el primero que le corresponde dejar en su domicilio, a lo que el chofer Edgardo Martínez le respondió en más de una ocasión: ¡Cállate Christian, tú no sabes!, ante la insistencia del reclamo.
“Edgardo Martínez sin ninguna explicación se dirigió a las instalaciones del DIF Municipal en dónde transfirió a algunos compañeros a una camioneta para trasladarlos a sus hogares y a otros nos dejó a esperar a la otra unidad de autobús para que fuéramos trasladados a nuestros hogares sin explicarnos previamente que el autobús en el que viajábamos tenía fallas mecánicas”.
No obstante que en este último caso, no tendría mayor relevancia que alguien tenga que esperar un poco más de lo habitual para ser transportado; sería intrascendente la queja si el paciente Christian no tuviera las lesiones que menciona; que aunado a esto, el hecho de que el chofer conduzca a alta velocidad y en forma inadecuada, pone en riesgo no solo a Christian, sino también a los otros pacientes que son transportados.
Pero si a esto le agregamos el trato déspota y discriminatorio del chofer Edgardo Martínez. Definitivamente que si hace falta poner orden en la operativa del sistema DIF en este y otros municipios.

rvazquez002@Yahoo.com.mx
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