martes, 16 de septiembre de 2014

Independencia e inseguridad


Marco Antonio Aguirre Rodríguez
Místicos y Terrenales 

El domingo por la noche en la reserva territorial de Xalapa una mujer fue atacada por un adolescente de 15 años, quien llegó a su casa pidiendo alcohol para su mamá que se encontraba mal.
La ahora víctima no sospechó porque tenía una buena relación con los padres del joven, pero este se le abalanzó y la jaló por los cabellos arrastrándola más de 100 metros entre las piedras y el lodo.
Hasta aquí puede parecer un hecho más de los que ocurren todos los días en las zonas suburbanas del estado.
Una vecina llamó al 066 para pedir la intervención de la policía estatal; le preguntaron todos los datos de localización que quisieron y terminaron por decir “no, allá no entra la policía”.
¡Y es verdad!.
La Policía del estado no llega a esa zona.
¿Porqué no entran?.
Arturo Bermúdez Zurita, el secretario de Seguridad Pública del estado bien puede pedirle el reporte a su jefe de zona y aclarar el porque la policía estatal no llega a esa zona, ¿es insuficiencia de elementos? ¿o es otra razón?.
Después de eso la mujer atacada fue a la agencia del ministerio público a poner la denuncia y no se la quisieron recibir; le dijeron que seguramente había sido su marido y que ya después se arreglarían y que nada más dejarían la denuncia ahí.
Pero no fue su marido, porque vive sola, sino el jovenzuelo atacante.
Incluso cuando una acompañante de la víctima, que sabe del procedimiento porque también ya fue agredida antes, pidió que la revisara el médico le respondieron: Pues si quieren pueden esperar ahí al médico, que llega en unas horas, pero si se convulsiona no es nuestra culpa.
Al día siguiente la víctima fue a la agencia 16 del MP, que está en la colonia Aguacatal, en Xalapa, donde tampoco le quisieron recibir la denuncia e hicieron esperar varias horas a la ofendida con el afán de que se desistiese de la denuncia.
De hecho ahí le dijeron en abierto que no presentara la denuncia, que mejor se arreglase con el agresor. Cosa inaudita.
Una explicación a esto es que los agentes del ministerio público no quieren levantar las denuncias contra menores de edad porque las diligencias las tienen que realizar en la cárcel de Palma Sola, para menores, ubicada en la congregación del mismo nombre, en el municipio de Alto Lucero.
Entonces, simplemente es la burocracia lo que los hace rechazar de cualquier forma esas denuncias.
Pero existe la posibilidad de que sea una instrucción superior, y por tanto salida directamente del procurador Luis Ángel Bravo Martínez para que las estadísticas sobre delincuencia no se abulten en Veracruz y poder afirmar –como lo siguen haciendo- que en Veracruz los índices de criminalidad están a la baja.
Pero una muestra –y amplia- de que las cosas no andan bien, son las revisiones exhaustivas que le hicieron a quienes asistieron a las ceremonias del Grito de Independencia, a pesar de que tenían arcos detectores de metales.
Pero ahí no se detuvo todo.
En Coatzacoalcos –donde la atención por la violencia ha sido atraída últimamente- un grupo de familiares de cinco personas desaparecidas desde hace 15 días se manifestaron en el desfile, exigiendo que Seguridad Pública los presente con vida, porque fue esa corporación la que los sustrajo. Los desaparecidos no han podido ser ubicados en ninguna agencia del MP, ni en prisión preventiva alguna o en el penal de la zona.
De Coatzacoalcos también surgió la fotografía de un policía naval con un cartel pidiendo a Javier Duarte que se le paguen 4 meses que el gobierno del estado de Veracruz le debe; la versión fue rechazada de forma tímida, pero sirvió para corroborar que el gobierno de Veracruz es el que debe cubrir los sueldos y haberes de la policía naval y que esto es así porque la Secretaría de Seguridad Pública del estado no ha podido reclutar a elementos suficientes y acreditados para dar el servicio. Y eso que mantiene la convocatoria abierta.
¿Puede ser esto una de las razones por las que la policía del estado no ingresa a zonas como las colonias de la reserva territorial de Xalapa y Emiliano Zapa?.
¿Acaso no hay jóvenes con vocación de servicio como integrarse a una policía estatal eficiente?.
Sí, si los hay, pero la capacidad de formación de nuevos policías estatales es inferior a 800 por año, número por completo insuficiente para las necesidades del estado, donde se requieren por lo menos 17,000 policías capacitados y acreditados más.
Van 11 generaciones de policías bajo el “Nuevo modelo policial”, con 400 elementos en cada una, lo que significa que sólo han podido capacitar a 4,400 (cuando mucho), cuando las fuerzas policiales de la entidad son más de 21,000.
¿Cuánto tardarán en reclutar y capacitar a los otros 17,000 que faltan?.
Las apariencias de que las cosas se hacen mejor las quiere cubrir la administración de Javier Duarte con una entelequia llamada “Fuerza Civil”, de la cual se desconoce desde como se integró, su fundamentación jurídica, y todas las demás características.
Y a esto se le añade la insistencia de un llamado grupo Antrax (o algo por el estilo) que le declaró la guerra a los zetas en Veracruz.
Así pues, ante las evidencias de que las cosas no funcionan bien en Veracruz ¿cómo pretenden que se les crea que los índices delictivos bajaron?, ¿qué elementos le dan a la población para que se sienta más segura?.
Las cosas no andan bien en Veracruz en seguridad pública y procuración de justicia.
Y un detalle permite ver como todo está mal.

COATZACOALCOS SIN KARIME. De repente la presencia reiterada de Karime Macías (¿Tubilla o de Duarte? disminuyó en el antiguo Puerto México.
La intensidad con la que la esposa del gobernador Javier Duarte visitaba la tierra donde nació disminuyó drásticamente -y en forma paradójica-, a la par que la imagen de otra Karime se acrecentaba en Coatzacoalcos, la niña Karime Cruz.
El caso de su homicidio, así como el de su tía Mónica Reyes, y el de Miguel Alberto Lemarroy Gutiérrez, presentan múltiples inconsistencias e irregularidades.
Puede ser que Karime (Macías, claro) no quiera aparecerse (al menos públicamente) en Coatzacoalcos para que no le reclamen la ineficacia del sistema de justicia del gobierno de su marido, Javier Duarte.
Aunque también puede ser que le haya llegado (a ella sí) el mensaje fuerte y claro de que no será la abanderada para la diputación federal por el PRI para el próximo año.
¿Qué será lo que provocó que Karime Macías ya no haga tanto acto de presencia en Coatzacoalcos?
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