lunes, 8 de septiembre de 2014

PRD, crisis de credibilidad


Luis Alberto Romero
Hora Cero

Este domingo 7 de septiembre, con la organización del Instituto Nacional Electoral (INE), el Partido de la Revolución Democrática llevó a efecto su elección interna para congresistas y consejeros nacionales y estatales.
En este proceso, los militantes del partido del Sol Azteca eligieron a mil 200 congresistas nacionales, 320 consejeros nacionales y 3 mil 450 consejeros estatales; para tal efecto, acudieron a las urnas instaladas por el INE.
En el ámbito nacional, la elección fue empañada por las denuncias por presuntas irregularidades e incidentes, que van desde las dádivas a cambio de votos hasta la entrega de monederos electrónicos en algunas entidades del país, pasando por el robo y la quema de urnas; no faltó el reparto de víveres y despensas, práctica que fue denunciada también en Veracruz.
En la Ciudad de México, por ejemplo, hubo señalamientos por el reparto de tarjetas que podían canjearse por mercancía en grandes tiendas comerciales.
Lo curioso es que en la pasada elección federal, los perredistas buscaban la anulación del proceso, argumentando la distribución masiva de tarjetas de prepago; hoy, las tribus del partido recurren a esas mismas prácticas, al igual que a la entrega de víveres y despensas que en el pasado tanto criticaban.
El INE calificó este ejercicio como exitoso; se instaló el 99.79 por ciento de las casillas y “únicamente” se reportaron 587 irregularidades. En Veracruz se había programado la ubicación de 327 casillas; sólo una no fue colocada y se reportaron 8 incidentes. En ese sentido, las entidades que más registraron problemas son Distrito Federales y Estado de México, lo cual puede considerarse normal, dado el tamaño de su padrón.
En el ámbito estatal, no hubo señalamientos graves contra el INE, pero si acusaciones por el reparto de dádivas y víveres. Fredy Marcos, quien fuera representante del PRD ante el órgano electoral, sostuvo que en este proceso ganó la fracción que más dinero derrochó, lo cual calificó como un riesgo para su partido, por el encarecimiento de las elecciones internas.
No le falta razón; antes, los procesos internos y las campañas en elecciones constitucionales de ese partido eran ejercicios austeros donde prevalecía el debate y el intercambio de ideas; no la compra-venta de favores y voluntades.
En parte, esa situación provocó que la fracción de Marcelo Ebrard, que en Veracruz representa Juan Vergel, se retirara de la elección interna.
El diputado Uriel Flores Aguayo también descalificó el proceso y señaló la compra de votos como una irregularidad que podría ocasionar la desbandada de militantes. Habló, incluso, de una crisis moral en el partido.
Por supuesto, los aparentes vencedores de la contienda interna en Veracruz, Rogelio Franco y Sergio Rodríguez, hablan de un ejercicio transparente y dicen que su partido, o lo que queda de éste, saldrá fortalecido de su proceso interno; y sus representantes, legitimados.
El problema para el PRD no sólo pasa por la división, el enfrentamiento entre las tribus y las prácticas que antes tanto criticaban; tiene que ver también con la falta de credibilidad y, en ese sentido, de poco sirvió el proceso interno del domingo. @luisromero85
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