martes, 21 de enero de 2014

La Lady de la Particular

Mayo Lozano

El contexto: la ceremonia de graduación de la VII y VIII generación de Cadetes de Policía del nuevo modelo de Arturo Bermúdez, donde el invitado de honor fue el secretario de gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. 
En la entrada principal de la academia de policía El Lencero se instaló un retén (filtro) para poder entregar las acreditaciones o gafetes a los diferentes invitados que engalanaron el evento con su presencia.
En la lista: diputados, alcaldes, líderes sociales y religiosos, además de familiares de  graduados y hoy encargados de nuestra seguridad y uno que otro colado por ahí.
Cada que un auto, camioneta o autobús arribaba, un grupo de hombres y mujeres se aproximaba para saludarlo, preguntar su lugar de origen, si ya tenía su respectiva identificación y orientarlo sobre el punto a donde debía dirigirse para esperar al inicio del evento.
De repente, un humilde taxi,  unidad 1492 (humilde por el hecho de que la unidad se encontraba algo deteriorada además de sucia, producto de la chamba del día), se acercó al punto y en la parte trasera de la unidad, una dama, joven pero no tanto, con aspecto de burócrata (ropa de oficina), demasiado maquillada y con unos amplios lentes de sol, se asomó por la ventana y de manera altanera y grosera dijo:
—¡Vengo a trabajar! ¡déjenme pasar!
Dos jóvenes se acercaron y uno preguntó: "Señorita, buen día, ¿se puede identificar? ¿a qué área va?
¡Por supuesto! la dama no traía acreditación alguna para acceder al lugar, pero expresó unas palabras.
De inmediato, uno de ellos gritó por radio, incluso de manera exaltada: “¡Tengo aquí a la coordinadora de giras del gobernador!”
Los demás voltearon de inmediato a ver a la unidad de transporte público. Intercambiaron miradas y entre duda y carcajada, vino la idea: ¿Cómo era posible, primero, que la coordinadora de giras del gobernador llegaba dos horas antes de que iniciara el evento, cuando los equipos de trabajo oficiales tenían días en el lugar y ese martes, desde las siete de la mañana, afinaban detalles, confirmaban listas y supervisaban avances, pero sobre todo, de la mano de la gente de la propia Secretaría de Gobernación?  ¿Se trataba acaso de una charlatana,  una oportunista, alguien que estaba suplantando una identidad para ingresar y pedir dinero en el evento? Porque de ésos, bajo el dicho de que son miembros de la prensa, hubo muchos.
Uno de sus compañeros reaccionó y de inmediato se acercó al auto para preguntar su nombre.
La dama se enojó más porque ya llevaba un par de minutos esperando y gritó: “¡Qué no me van a dejar pasar!, ¡qué no ven que el chofer me va a cobrar más!”
¿La coordinadora de giras del gobernador alterada porque el taxi le iba a cobrar más por la espera? ¿WTF?
El joven le volvió a preguntar: "¿Me puede dar su nombre, por favor?" Cuando por vía radio indicaban que iba un par de elementos a la entrada para hablar con ella, a lo mejor incluso, con la indicación de sacarla en ese momento.
En eso, ella respondió gritando: "¡Soy Lorena Morgado!"
El joven replicó enseguida por radio: "Señor, me dice que se llama Lorena Morgado"...
El alto mando al que consultaban, hombre de voz gruesa, espetó un contundente y hasta cómico: "¡No mames!, yo conozco a Lorena Morgado y no es la coordinadora de giras del Gobernador, ¡que no mame!, déjenla pasar y ahorita acá hablamos con ella".
Ya en ese momento alguien más le acercó un gafete y le dieron la instrucción al chofer, que seguro iba a cobrar de más, que se enfilara hacia el edificio principal de la Academia.
Lo último que se escuchó entre las personas del retén fue: "¿Y con esa gente trabaja Carvallo y el gobernador?"; y alguien más, en tono jocoso,  compartió: "Ah, sí... es la que tiró la estatua de Fox, a ver si no se aloca y tira otra por acá ¡jajajajaja!” 




































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