lunes, 7 de julio de 2014

Bailar con la más fea

Salvador Muñoz
Los Políticos

Dos rodillas izquierdas conforman mis extremidades inferiores lo que hace que cuando baile con mi señora, me vea ridículo. Sin embargo, a sabiendas de eso, opto por aplicar la máxima del Rey Julien, el de Madagascar: “Quiero mover el bote” porque me gusta “‘¡mueve!”
Dice Javier Duarte de Ochoa que le tocó bailar con la más fea… eso, durante la presentación de la Semana del Emprendedor, lo que me hizo recordar una anécdota durante una fiesta a la que me invitaron algunos amigos hace años en el periódico “Política”.

Llegué y entré a una casa. Saludé y cuando comenzó la música, todos agarraron pareja. Lo dije, no soy ducho para bailar pero me gusta, así que entre los presentes vi a una prospecta de cabello claro, ojos grandes, minifalda y una seriedad impropia de una chica tan linda en medio de la luz tenue que se me hacía imposible tanta suerte. Me acerqué y le dije si gustaba bailar extendiéndole la mano y accedió. Era más alta que yo ¡y claro!, traía zapatillas creo ¡de 12 centímetros! Empezamos a bailar ante la mirada centrada en nosotros ¡cómo no! Si éramos dispares. Ella era clara, yo moreno; ella, alta; yo, chaparro; ella, guapa; yo feo; ella, curvilínea; yo tilico…
Cuando acabó la música, como todo un caballero, la llevé a su asiento y salí al patio. Allí, me alcanzó una amiga y me dijo: “Eres un bárbaro” y le pregunté el porqué… “¡Porque te tocó bailar con la más fea!” me dijo… no entendí, hasta que me explicó que era un travestí con el que había gastado suela. Realmente no me importó su comentario. Simplemente quería bailar y lo hice, lo que no me hizo ni más ni menos “hombre”.
Llevando esta anécdota a la política y al comentario de Javier Duarte de que “le tocó bailar con la más fea”, al referir los grandes desastres naturales por huracanes, el flagelo de la inseguridad, trabas burocráticas que privilegiaban más la corrupción que la apertura de negocios, me pregunto qué tanto interés tendrán en gobernar un estado dos priistas (por citar los que están en abierto buscando la candidatura) ante este panorama que está más lejos de un Charleston (el baile, no el ex secretario de Finanzas) pero más cerca de un “perreo”, (porque parece que nos están agarrando de a perrito).
Como sea, para bailar es claro que hay que tener ritmo y hasta pausas, como han de tenerla Héctor y Pepe Yunes ahora que se vienen las sesiones por las Leyes secundarias de la Reforma Energética a partir del doce de julio, precisamente en la fecha en que el Consejo de la Institución Nacional para la Celebración del Día del Abogado, que preside Jorge Eduardo Pascual López, con motivo de la Quincuagésima cuarta Celebración del Día del Abogado, premie al jurista Diego Valadés y al Presidente del Senado de la República, Raúl Cervantes Andrade, con la medalla Manuel Crescencio Rejón, máximo reconocimiento de esta Institución. ¡Ah! cierto, también otorgarán medallas Honoris Causa al diputado Manlio Fabio Beltrones, así como a los senadores, Héctor Yunes Landa, Cristina Díaz Salazar y Enrique Burgos García, además de a los diputados Alejandro Moreno Cárdenas, Héctor Gutiérrez de la Garza, José Alberto Aguilar Iñárritu y el ex comisionado nacional de seguridad, Manuel Mondragón y Kalb, entre otros, por sus aportaciones, desde el ámbito académico o gubernamental, a la transformación institucional de la República, ante la presencia del Presidente Enrique Peña Nieto.
Claro, para bailar, se dice, cuenta mucho la pareja… y Pepe parece que baila igual que yo, con dos rodillas izquierdas… su estructura se basa en una tesis simple: seguir los pasos, el ritmo, el son, de Héctor desde cualquier ángulo que se le vea, aunque le falta algo al de Perote: Estructura. No basta la difusión en notas y columnas ensalzándolo con adjetivos diversos como “inteligente”, “político” y las lindezas que usted quiera… le falta estructura, tablas, y sobre todo, capacidad en la gente que le rodea que cree a la vieja usanza que en los medios se dan los triunfos y no en el trabajo de campo… y si no, baste que chequen las últimas encuestas a nivel federal donde los tíos, sí, Héctor Yunes y Miguel Ángel Yunes Linares, en ese orden, sencillamente “se lo llevan al baile”…
No obstante todo eso, sigo sin entender que mientras Javier Duarte se queja de que “le tocó bailar con la más fea”, por qué Héctor, Miguel y Pepe persisten en sacar a bailar a Veracruz en las condiciones en que la presenta Javier Duarte… al menos que ellos crean que sí saben mover el bote, o como yo, no se den cuenta a quién invitan a bailar.

smcainito@gmail.com
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