lunes, 8 de septiembre de 2014

¿Jorge Carvallo?


Iván Calderón
Perfilando

En el distrito XIX electoral con cabecera en San Andrés Tuxtla nadie puede negar que la cosa que está que arde.
La lista de los listos aquí aún no se define.
El eterno precandidato mantiene a los grupos encontrados.
Es un escenario real.
Jorge Alejandro Carvallo Delfín no puede, y no ha querido pactar con el singular equipo político que se ha formado en esta parte del estado.
La falta de tacto y la incapacidad política ha sido constantes en el manejo institucional del hijo adoptivo de Lerdo de Tejada.
Puede ser que el Secretario de Sedesol esté o no dentro del ánimo del gobernador.
Es más, desde la federación quizás se procure premiar o no a quién fuera el coordinador de campaña y principal responsable de la derrota electoral de Enrique Peña Nieto en Veracruz.
Todo esto dista de una imperiosa autenticidad.
Lo que sí es cierto es que en el distrito de los Tuxtlas aún continúan los misterios.
Carvallo se encuentra descobijado.
Jorge está solo, tenso, temeroso.
¿El futuro?, incierto.
El Lerdense recorre el distrito acompañado de operadores que mancillan aún más su desquebrajada imagen pública.
Sus mismos cabilderos lo desvían de sus perpetuas aspiraciones.
Su gente hace que se vean cada vez más lejanas las esperanzas que celosamente ha guardado por casi una década para verse sonriente convertido como diputado federal.
Es muy lamentable.
Tal vez Jorge Carvallo logré en el 2105 cristalizar su ansiado sueño de ser candidato.
Pero con este sombrío escenario la historia tendería a repetirse, y ella misma será una implacable carnicera en su camino.
Sucedió hace décadas atrás con Susana Torres.
Fue parte de un capricho.
A pesar de contar con todo el peso del estado no pudo ganar su elección.
Lo mismo pasó con los anhelos de Jorge Uscanga Escobar, donde paradójicamente Carvallo fue el inclemente verdugo.
Sin excentricidades, sin palabras intestinas, sin diarreas verbales o textuales como las que utilizan los voceros del Carvallismo, Jorge tiene que ser el que se sume al equipo, porque nadie se sumará a él.
Está dicho, el funcionario de la prosperidad la tiene muy difícil.
De llegar a ser nominado, a quienes tanto ha empequeñecido y menospreciado finalmente serán los que proporcionarán el triunfo o su fracaso.
No son verdades a medias, ni mucho ficciones.
Nemesio Domínguez, Jorge González Azamar, Manuel Rosendo, Vicente Benítez, Víctor Galo, Esperanza Burela, Edelmira Mayoral, Miriam Gracia, Hilario Villegas, Juan René Chiunti y hasta el mismo Jorge Uscanga, entre muchos más se unen a la larga lista de factores decisivos y de opinión.
Con ellos Carvallo en vez de sumar parece que siempre viene a restar.
Y es que el trabajo del equipo XIX está más que visto.
Mientras Jorge trabaja con saliva, stevia y presume acciones que no forman parte de su gestión.
Desde la SEV con soporte del Gobierno del Estado a través de Vicente Benítez, Denisse Uscanga y Manuel Rosendo Pelayo se institucionalizó un Cobaev en San Andrés Tuxtla.
También han llegado aulas de TECOM, Cecytec, así como múltiples apoyos educativos en toda la región tuxtleca.
Además de esto, tanto Nemesio, Jorge Uscanga y otros actores políticos recorren calladamente el distrito.
Hay que decirlo, los que conforman el equipo alterno cuentan con su propia parcela.
Ellos no estarán dispuestos a conferir su cosecha a quién ha sido paladín de la arrogancia.
Carvallo ha logrado algo histórico, tener a todos unidos, pero en su contra.
¿Podrá revertir lo inevitable?
Esperemos.
A sus órdenes.

@IvanKalderon
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